La realidad abofetea. Y si corre viento, te puede matar. Es que el arbolado público se ha convertido en un problema demasiado grave. Dice un amigo, que siempre exagera un poco, que ya no basta con crear una Secretaria del Arbolado Público. Que ahora hace falta un Ministerio!!! . No sé si será para tanto. Lo que si se es que ya no basta con ponerse a estudiar el estado del mismo. Hay que ponerse YA a trabajar, con todo lo que eso implica. No debe haber muchos árboles que no necesiten tratamiento urgente. Eso lo sabemos todos. Pero saberlo no soluciona nada. Hoy, lo que hay que hacer es ver donde obtener los recursos para llevar adelante la tarea. Gruas, elevadores, camiones, motosierras, operarios. ESA ES LA CUESTIÓN. Seguramente alguien dirá que no es época de poda. Pues bien: comencemos con los secos. Por cuadra hay uno, seguro.
Es hora de ponerse a trabajar. No podemos tener árboles que superen el cableado eléctrico. No podemos tener ramas amenazantes sobre calles y casas. Definitivamente. No podemos, insisto, tener árboles secos. Hay que erradicarlos. Debemos reemplazarlos por nuevos, viendo cual es la especie que mejor se adapta a la región, cosa que dirá un experto. Y fundamentalmente, determinando por Ley, quien los va a cuidar en el tiempo. No podemos seguir viviendo sin planificar consensuadamente el futuro. Eso lo hace cualquiera.
Eso sí. Es una decisión que tiene que venir de la política. LE TOQUE AL QUE LE TOQUE. Y tiene que ser ya. Hay una excusa importante. Se avecina el Super Niño, lo que ha logrado aterrorizar a todo el mundo. Bueno, es la excusa perfecta para ponerse a trabajar. Vamos a aplaudir a rabiar al primero que ponga manos a la obra. Será Justicia.