La investigación por el asesinato ocurrido en Cuadro Nacional avanzó con la detención y posterior imputación de Hugo Roberto Morán Rivas y Mauricio Darío Echegaray Verdugo. Sin embargo, más allá de las sospechas y de la hipótesis de un robo, todavía resta esclarecer qué motivó semejante ataque. Si la causa llega a juicio bajo la actual calificación, ambos deberán enfrentar a un jurado popular.
A nueve días del hallazgo del cuerpo de Marcelo Darío Wodniak, el hombre de 60 años que fue brutalmente asesinado en una vivienda de Cuadro Nacional, la investigación judicial ha conseguido avances importantes, especialmente a partir de la identificación, detención e imputación de dos sospechosos. Sin embargo, pese a las novedades registradas durante las últimas horas, persiste un interrogante que continúa siendo central para comprender uno de los crímenes más violentos ocurridos recientemente en San Rafael: ¿por qué lo mataron?
La pregunta adquiere todavía mayor dimensión si se consideran las circunstancias en las que fue encontrada la víctima, atada de pies y manos y con evidencias de haber sido sometida a una agresión de extrema violencia. El adelanto de la necropsia determinó que Wodniak murió como consecuencia de severos golpes en el tórax y en la cabeza, que le provocaron un neumotórax y una hemorragia subaracnoidea, lesiones que dan cuenta de la brutalidad del ataque.
Lo que comenzó como una investigación sin sospechosos identificados públicamente dio un giro significativo el viernes 9 de octubre, cuando dos hombres fueron detenidos durante procedimientos policiales realizados en el barrio Sosneado de nuestra ciudad. Tres días después, el Ministerio Público Fiscal confirmó que Hugo Roberto Morán Rivas y Mauricio Darío Echegaray Verdugo habían sido formalmente imputados por robo doblemente agravado por haber sido cometido en despoblado y mediante el uso de arma, en concurso real con homicidio doblemente agravado por ensañamiento y criminis causa.
Esta última figura penal resulta especialmente significativa para comprender hacia dónde se orienta la investigación. El homicidio criminis causa contempla aquellos asesinatos vinculados con la comisión de otro delito, ya sea para facilitarlo, consumarlo, ocultarlo o procurar la impunidad, entre otros supuestos establecidos por el Código Penal. En consecuencia, la acusación permite advertir que la Fiscalía considera que la muerte de Wodniak estuvo relacionada con un hecho delictivo adicional, concretamente un robo, aunque todavía no se ha difundido una reconstrucción oficial completa de las circunstancias que desencadenaron el asesinato.
Precisamente allí aparece el principal interrogante de la causa. ¿Qué fueron a buscar los agresores a la vivienda de Cuadro Nacional? ¿Conocían previamente a Wodniak? ¿Existió una situación anterior que derivó en el ataque? ¿Qué circunstancias llevaron a que un presunto robo terminara con una víctima sometida a semejante violencia? Son preguntas que todavía requieren respuestas y cuya resolución resultará fundamental para establecer no solamente quiénes participaron del crimen, sino también qué ocurrió antes y durante el episodio.
Durante los primeros días de la investigación trascendieron diferentes hipótesis relacionadas con el posible móvil. Una de ellas planteó que los investigadores analizaban una eventual vinculación del hecho con estupefacientes, especialmente después de los allanamientos en los que fueron secuestradas prendas con aparentes manchas de sangre y recipientes que contenían marihuana. No obstante, se trata de una línea investigativa que, al menos hasta el momento, no ha sido confirmada oficialmente como la explicación del asesinato.
La distinción no es menor, especialmente frente a la gravedad de lo sucedido. La existencia de elementos bajo análisis o de sospechas relacionadas con determinadas actividades no permite establecer automáticamente que estas hayan sido el desencadenante del crimen. Por eso, el móvil continúa siendo una de las cuestiones más relevantes que deberá esclarecer el trabajo de los investigadores, a partir de las pruebas incorporadas al expediente y de las medidas que todavía puedan concretarse.
Del hallazgo del cuerpo a las imputaciones: cómo avanzó la investigación
La reconstrucción cronológica permite dimensionar el recorrido de una causa que, en poco más de una semana, pasó del descubrimiento de un homicidio brutal a la identificación de dos personas acusadas de haber participado en él.
El domingo 4 de octubre se produjo el hallazgo del cuerpo de Wodniak en una propiedad situada sobre calle El Monte, en el distrito de Cuadro Nacional. Un amigo que llevaba aproximadamente dos días sin poder comunicarse con él llegó hasta el lugar y se encontró con la dramática escena. La intervención policial permitió constatar que el hombre había sido asesinado, por lo que inmediatamente comenzaron las actuaciones de Policía Científica y del Ministerio Público Fiscal.
El lunes 5 de octubre, la Unidad Fiscal Departamental N.º 5 informó que la causa era investigada como homicidio agravado por ensañamiento y criminis causa. El fiscal Mauricio Romano, bajo las instrucciones del fiscal jefe Pablo Peñasco, dispuso distintas medidas, entre ellas allanamientos, recolección de elementos probatorios y declaraciones testimoniales de familiares y allegados. Por entonces, una de las principales hipótesis apuntaba a que el asesinato podía haber sido cometido para ocultar otro delito, posiblemente un robo.
Durante los días siguientes, la investigación avanzó sobre distintos indicios que permitieron orientar la búsqueda de los posibles responsables. Entre los elementos que adquirieron relevancia aparecieron los teléfonos celulares y su actividad, además de otros rastros materiales que fueron objeto de análisis. En ese contexto, los investigadores procuraron reconstruir los últimos movimientos de la víctima y determinar quiénes pudieron haber tenido contacto con ella antes de su muerte.
El viernes 9 de octubre se produjo uno de los avances más significativos. Dos hombres, de 41 y 45 años, fueron aprehendidos durante procedimientos realizados en San Rafael, mientras que la Fiscalía confirmó el secuestro de elementos que consideraba relevantes para la investigación, entre ellos prendas de vestir con manchas aparentemente hemáticas. Los sospechosos quedaron a disposición de la Justicia y el fiscal Javier Giaroli asumió transitoriamente la conducción de las actuaciones.
Finalmente, el lunes 12 de octubre, el Ministerio Público Fiscal comunicó la imputación formal de Hugo Roberto Morán Rivas y Mauricio Darío Echegaray Verdugo. La acusación incorporó expresamente el robo doblemente agravado, además del homicidio agravado por ensañamiento y criminis causa, lo que representa un avance en la hipótesis fiscal sobre las circunstancias del hecho.
Un proceso que podría terminar ante un jurado popular
La gravedad de los delitos atribuidos a Morán Rivas y Echegaray Verdugo coloca a ambos frente a una situación judicial de extrema complejidad. De mantenerse la actual calificación y avanzar la causa hasta la instancia de debate, el homicidio agravado deberá ser juzgado mediante el sistema de juicio por jurados populares vigente en Mendoza, mientras que una eventual condena por esa figura contempla la pena de prisión perpetua.
Naturalmente, la imputación constituye una acusación formulada durante la investigación penal y no una declaración de culpabilidad. Será la Justicia la que deberá evaluar las pruebas reunidas y determinar si existen elementos suficientes para llevar a los sospechosos a juicio, instancia en la que corresponderá establecer sus eventuales responsabilidades.
Por ahora, la investigación ha conseguido identificar a dos presuntos responsables y avanzar sobre una hipótesis delictiva concreta, pero todavía quedan aspectos determinantes por esclarecer. Entre ellos, la relación que los acusados habrían tenido con Wodniak, los acontecimientos previos al ataque, los objetos que eventualmente fueron sustraídos y, fundamentalmente, la razón que habría motivado semejante despliegue de violencia.
Porque más allá de las imputaciones y de las consecuencias penales que podrían enfrentar los acusados, el interrogante que atraviesa toda la causa sigue siendo el mismo que surgió cuando San Rafael conoció la noticia de aquel brutal hallazgo en Cuadro Nacional.
¿Por qué mataron a Marcelo Wodniak? La investigación judicial deberá reunir las pruebas necesarias para dar una respuesta fundada a esa pregunta, que todavía permanece inconclusa y constituye una de las principales claves para comprender lo ocurrido.