La vida y los valores de Enrique Shaw, el empresario argentino cuyo camino hacia la beatificación fue reconocido por el Vaticano, serán el eje de una conferencia que se realizará mañana sábado 17 de octubre en la Catedral de San Rafael. Javier Giunchi, presidente de la Asociación Cristiana de Dirigentes de Empresa (ACDE), explicó que la actividad estará a cargo del ingeniero Eduardo Sancho, vicepresidente de ACDE Mendoza, y se desarrollará después de la misa de las 20, aproximadamente a las 21, en el salón de la Catedral.

Giunchi aclaró que la iniciativa se enmarca en la novena patronal y que la organización corresponde principalmente a la Catedral de San Rafael, mientras que ACDE colabora con la difusión. La convocatoria es abierta a toda la comunidad, con entrada libre y gratuita.

En diálogo con Diario San Rafael y FM Vos 94.5, el dirigente destacó la figura de Shaw, quien presidió Cristalerías Rigolleau y murió a los 41 años. Su trayectoria es recordada por haber integrado la búsqueda de resultados empresariales con una profunda preocupación por las personas que trabajaban en la compañía.

“Él decía que hay que hacer el bien, cualquier lugar donde se pueda hacer el bien hay que colaborar, y su vida fue un ejemplo”, expresó Giunchi al referirse a los principios que guiaron su actuación.

Para el presidente de ACDE, uno de los aspectos más significativos de Shaw fue su capacidad para aplicar la doctrina social de la Iglesia al ámbito laboral. Según explicó, el empresario procuraba conocer personalmente a sus trabajadores, sus familias y las circunstancias que atravesaban, pese a estar al frente de una compañía con cientos de empleados.

En el centro, Enrique Shaw

“Conocía a cada uno de sus empleados, lo conocía a él y a su familia, conocía la situación de cada uno”, recordó.

Giunchi señaló que Shaw no dejaba de lado los objetivos de rentabilidad y eficiencia, pero entendía que el trabajo debía contemplar también la dignidad humana. En ese sentido, recordó un episodio que refleja el vínculo que había construido con su personal: cuando necesitó una transfusión de sangre, más de 200 empleados se presentaron voluntariamente para donar.

“Eso no lo hace nadie”, afirmó, al destacar la dimensión humana de una relación que iba más allá de las obligaciones laborales.

El dirigente consideró que su legado conserva plena vigencia y puede servir de referencia no solamente para quienes conducen empresas, sino también para padres de familia, profesionales y ciudadanos. Shaw también fue marino y mantuvo un fuerte compromiso con su país, facetas que, según Giunchi, contribuyen a comprender la integralidad de su vida.

La charla buscará acercar esa experiencia a toda la comunidad y mostrar cómo los valores personales pueden traducirse en acciones concretas en los distintos ámbitos de la vida cotidiana.

En diciembre de 2025, el papa León XIV aprobó el decreto que reconoce un milagro atribuido a la intercesión de Shaw, un paso fundamental en su camino hacia la beatificación.