Los cambios en el régimen de zona fría modificarán el acceso a los descuentos en las facturas de gas para miles de hogares mendocinos. Según estimó Romina Ríos, presidenta de la ONG Protectora, de los aproximadamente 422.000 usuarios que estaban alcanzados por el beneficio en Mendoza, alrededor de 200.000 podrían conservar una reducción mediante el nuevo esquema de subsidios, siempre que cumplan con los requisitos establecidos.
En diálogo con Diario San Rafael y FM Vos 94.5, Ríos explicó que el régimen anterior otorgaba el beneficio de manera automática a los usuarios de las localidades comprendidas, mientras que las nuevas condiciones exigen estar inscripto en el Registro de Subsidios Energéticos Focalizados (ReSEF) y reunir los requisitos correspondientes.
La representante de Protectora señaló que existen diferencias importantes entre ambos sistemas. Mientras que el régimen de zona fría contemplaba principalmente los datos del titular del servicio y utilizaba el salario mínimo, vital y móvil como referencia, los subsidios focalizados consideran los ingresos y los bienes de todo el grupo familiar, tomando como parámetro la canasta básica total.
“Actualmente, con la ley que estaba vigente hasta la semana pasada, eran 422.000 usuarios con zona fría en Mendoza. Nosotros estimamos que el 50 al 40% de esos usuarios podría recibir el adicional zona fría”, explicó.
La estimación contempla que una parte de los beneficiarios anteriores reúna las condiciones para acceder al nuevo esquema. Sin embargo, Ríos advirtió que no todos los hogares que atraviesan dificultades económicas necesariamente podrán recibirlo, ya que existen requisitos patrimoniales que también pueden determinar la exclusión.
Uno de los aspectos que destacó la entrevistada es que la inscripción en el registro continúa abierta. Por lo tanto, quienes no hayan completado el trámite pueden hacerlo para que se evalúe si cumplen las condiciones necesarias para recibir el adicional.
“Si no lo hizo, porque en ese momento a lo mejor no categorizaba para poder cumplir esos requisitos y recibir los subsidios, puede hacerlo porque el registro continúa abierto”, señaló.
Entre los criterios que pueden influir en la asignación del beneficio mencionó la situación patrimonial del grupo familiar. Como ejemplo, explicó que una persona puede tener ingresos bajos y, aun así, quedar fuera del esquema por poseer un vehículo con una antigüedad inferior a tres años.
En cuanto al efecto económico de los cambios, Ríos indicó que el descuento por zona fría se aplicaba sobre el cargo fijo y el cargo variable de la factura, con reducciones del 30% o del 50%, según la categoría correspondiente.
Por ese motivo, aclaró que no es posible establecer un único valor por metro cúbico para anticipar cuánto pagará cada usuario. El impacto dependerá de la categoría tarifaria, del consumo y de los demás componentes que intervienen en la factura.
Además, señaló que el consumo de gas comienza a disminuir con la llegada de temperaturas más moderadas, lo que puede contribuir a reducir el importe final. También mencionó una actualización tarifaria del 2% desde octubre y una extensión extraordinaria de subsidios cercana al 24% para ese mes.
Ante este escenario, recomendó utilizar la factura anterior como referencia, considerar el descuento por zona fría que dejaría de aplicarse y contemplar tanto los cambios en el consumo como las actualizaciones tarifarias. De todos modos, remarcó que la comparación no puede hacerse de manera directa debido a la modificación simultánea de distintos componentes.
La revisión de las tarifas eléctricas podría aplicarse desde noviembre
Durante la entrevista, Ríos también explicó cómo funciona el proceso de revisión de las tarifas de energía eléctrica en Mendoza, luego de que el Gobierno provincial instruyera al EPRE a analizar la variación de los índices de precios para determinar si corresponde actualizar los cuadros tarifarios de las distribuidoras.
Según detalló, desde hace aproximadamente dos o tres años se realizan revisiones semestrales mediante audiencias públicas. En esas instancias, las empresas presentan sus costos de funcionamiento, incluidos los insumos, los combustibles y los salarios del personal, mientras que el organismo regulador efectúa su propio estudio técnico para evaluar los valores solicitados.
La entrevistada distinguió ese procedimiento de las actualizaciones tarifarias trimestrales, que desde este año se coordinan con las modificaciones nacionales vinculadas al costo de abastecimiento eléctrico.
En ese marco, explicó que se utiliza como referencia una variación cercana al 7% en el trimestre para determinar si corresponde profundizar el análisis de los costos. El porcentaje no implica, por sí solo, que el aumento vaya a otorgarse, ya que la decisión depende de la evaluación técnica y de la determinación del Poder Ejecutivo provincial.
“El EPRE se guía específicamente por su propio estudio de costos que toma en base los índices oficiales”, sostuvo Ríos. Según precisó, ese análisis contempla variables como los precios de los insumos, los combustibles y las previsiones salariales vinculadas con las paritarias.
Respecto de los plazos, indicó que el posible ajuste eléctrico todavía se encuentra en estudio y que no existe una fecha definitiva para su aplicación. En principio, podría comenzar a regir en noviembre, siempre que se completen las evaluaciones correspondientes.
De esta manera, los cambios en el régimen de zona fría y la revisión de los cuadros tarifarios eléctricos abren un escenario de modificaciones para los usuarios mendocinos, tanto por los requisitos para acceder a los subsidios como por la evolución de los costos de los servicios energéticos.