Se llama Dardo Estrada, vive en Entre Ríos, es viudo y abuelo de más de una decena de nietos. A sus 73 años viaja por Argentina en moto para cumplir su sueño de conocer cada rincón del país.
Dardo vende llaveros para sumar unos pesos y disfruta de cada kilómetro. Este fin de semana se lo vio por San Rafael, donde recorrió los paisajes del Cañón del Atuel antes de continuar su aventura rumbo al sur argentino.

No lo detienen las distancias, los años ni las dificultades económicas. Junto a su compañera de aventuras, ya recorrió buena parte del territorio nacional, desde los paisajes del norte hasta los caminos de la Patagonia.
Este fin de semana, su historia pasó por San Rafael. El viajero aprovechó su estadía para conocer los paisajes del Cañón del Atuel y disfrutar de uno de los principales atractivos turísticos del departamento.
“Yo ando por San Rafael de paso rumbo al sur”, contó a través de sus redes sociales, donde comparte imágenes y experiencias de sus recorridos.
“NO SÉ CUÁNTOS AÑOS MÁS ME QUEDAN, POR ESO LOS VIVO DÍA A DÍA”
Detrás de cada kilómetro hay una filosofía de vida que Dardo resume con palabras que emocionan.
“Los 73 añitos me alcanzaron en la provincia de San Luis y los cargué junto con el equipaje de la vida, porque no puedo parar. No sé cuántos años más me quedan, por eso los vivo día a día con mi moto y conociendo mi Argentina. Gracias a Dios que me da la vida”, expresó en una de sus publicaciones.

La frase refleja el espíritu de este aventurero que, lejos de quedarse quieto, eligió convertir su jubilación en una oportunidad para descubrir nuevos destinos, conocer personas y sumar experiencias.
Su pasión por las motos lo llevó a recorrer la Ruta 40, la Cordillera de los Andes, el norte argentino y distintos destinos de nuestra patria.
UNA JUBILACIÓN MÍNIMA, ALGUNOS LLAVEROS Y MUCHAS GANAS DE VIAJAR
Su historia tiene otra particularidad: Dardo realiza sus travesías con los ingresos de una jubilación mínima, por lo que cada peso cuenta a la hora de continuar el camino.
En su moto, Zanella Eagle 250, lleva un cartel que llama la atención de quienes se cruzan con él en las rutas.
“Con 73 años cobro la mínima y trato de conocer mi Argentina. Si podés ayudar con un litro de nafta, podré lograrlo”, se puede leer en el mensaje que acompaña su equipaje.

Además, vende llaveros de plástico durante sus paradas, una manera de reunir dinero para seguir viajando y, al mismo tiempo, compartir charlas y experiencias con las personas que encuentra en el camino.
No busca grandes lujos ni comodidades. Su mayor satisfacción está en recorrer nuevos lugares, contemplar paisajes y disfrutar de la libertad que encuentra sobre las dos ruedas.
SAN RAFAEL, OTRA PARADA EN UN SUEÑO QUE SIGUE SUMANDO KILÓMETROS
Su paso por el departamento fue una escala más de una aventura que todavía tiene mucho camino por delante.
A través de su cuenta de Instagram, @estradadardo, comparte sus viajes y una manera de entender la vida que inspira a quienes siguen sus recorridos.
“La vida es para vivirla y en moto”, es una de las frases con las que identifica su pasión.
