Por Enrique Mario Barrera | Todo está cambiando en este mundo en que vivimos, el clima está muy alterado, las temperaturas, las lluvias, etc., tienen consecuencias a favor y otras muy en contra de lo que consideramos tiempos normales.

Va llegando la época de la producción de alimentos más importante del año y los vaivenes económicos alteran al humano y a la naturaleza; todos los años presenciamos con mucha preocupación que hay frutos de nuestra tierra que se dejan en las plantas sin cosechar o se entierran directamente por falta de rentabilidad, sin tomar en cuenta que eso es “alimento”, tan necesario para todos.

A lo mejor es hora de revisar los galpones de empaque, cámaras frigoríficas, hornos de secado de frutas y hortalizas haciendo un relevamiento en todo el sur mendocino para saber que podemos recuperar de allí para trabajar nuestra frutas y hortalizas y conservarlas a “largo plazo” para su utilización total y de esa manera recuperar fincas y chacras que en la actualidad se siguen abandonando perdiendo mano de obra, empleo, recursos y rentabilidad por no hacerlo.

Hablando con verduleros y chacareros manifiestan su preocupación actual por el aumento del precio de los productos que trabajan y alertan que en los próximos meses vendrán otros también, debido principalmente a los pronósticos del clima que se están dando y que el kg de semillas que compran vienen con costos muy altos para arriesgarse a labrar la tierra.

Nuestro sur mendocino en general y San Rafael en particular siempre ha sido tierra prodigiosa y a pesar de eso la estamos abandonando. De tiempos difíciles como los que el mundo transita hoy el ser humano debe aprovecharlo para reinventarse y que mejor sería que lo hiciéramos recuperando fincas, chacras, galpones de empaque, secaderos, frigoríficos, etc, comprometiéndonos todos a poner el hombro en busca de una sociedad pujante y próspera aportando su parte todos los sectores involucrados, el chacarero, industriales, los gobernantes de todos los niveles, principalmente bajando impuestos, sacando ingresos brutos, promocionando el trabajo con ventajas a quien se sacrifica labrando la tierra, etc, etc.

No se está inventando nada desde esta columna, solo se expresa lo que viví en persona en el San Rafael de las décadas del 60, 70 y 80 del siglo pasado donde tuve la suerte de participar de esas actividades en su máxima expresión.

Que no se tenga que tirar o enterrar alimento por falta de rentabilidad; para que nuestros jóvenes tengan trabajo digno y bien remunerado y quien labra la tierra reciba su recompensa.

Disecar o deshidratar frutas y hortalizas tiene ventaja, se puede conservar meses o años y el lugar de almacenamiento se reduce en gran medida; permite industrializar la sobre producción y aumentar la exportación con valor agregado. Tenemos todo para hacerlo y así no veremos más que se abandonen las frutas y hortalizas por falta de rentabilidad.