La Dirección General de Escuelas (DGE) puso en marcha un programa de educación con un formato escolar flexible adaptado para aquellos estudiantes que necesitan correrse del modelo tradicional escolar. Funcionará como una prueba piloto, en principio, en el servicio externo de la Escuela N.º 8-448 Eva Perón, ubicada en el Parque General San Martin, de la Ciudad de Mendoza.
La propuesta apunta a estudiantes de nivel primario (desde primero a séptimo) que por alguna circunstancia necesitan una organización diferente de la enseñanza para sostener su trayectoria educativa.
El Programa Piloto Formatos Escolares Flexibles fue formalizado mediante la Resolución N.º 6951 y comenzará a implementarse en 2027. Tiene un horizonte de evaluación que se extiende hasta 2033. Según sus resultados, podría recomendarse para otros establecimientos de nivel primario.

Concretamente, busca garantizar una educación inclusiva para los alumnos cuyas trayectorias escolares no se ajustan al modelo convencional, abarcando tanto a estudiantes con discapacidad como a aquellos con necesidades pedagógicas diversas.
El proyecto incluye a estudiantes con discapacidad o autismo, dificultades de aprendizaje, necesidades vinculadas con la salud, problemas de asistencia o trayectorias escolares discontinuas. También incluye a alumnos que tienen ausencias reiteradas por la práctica de actividades deportivas, artísticas o científicas, así como a quienes presentan altas capacidades y requieren otras formas de acompañamiento.
Cómo funcionará el modelo
A diferencia de una escuela primaria tradicional, en la que los estudiantes suelen organizarse en grados separados por año de cursado, el programa propone trabajar con grupos que reúnen a chicos de distintos grados. La organización contempla tres agrupamientos: primero a tercero, cuarto y quinto, y sexto y séptimo.
Cada grupo tendrá una pareja pedagógica integrada por un docente de educación común y otro de educación especial, además de un docente con perfil pedagógico que se desempeñará bajo un esquema de funciones modificadas.
El diseño prevé hasta 45 estudiantes por turno, tanto en el horario de la mañana como en el de la tarde. La intención es que la organización de los grupos, los tiempos y los espacios de enseñanza pueda adaptarse a las necesidades de los alumnos, en lugar de exigir que todos transiten el aprendizaje bajo las mismas condiciones.
La diferencia central con una escuela común no está específicamente en los contenidos que ofrecen, sino en la forma de organizar la enseñanza y acompañar a los alumnos.
No se busca reemplazar los contenidos curriculares ni modificar las reglas de asistencia, evaluación, acreditación o promoción. La propuesta solo flexibiliza las condiciones pedagógicas.

Una experiencia piloto
La implementación comenzó el 1 de octubre, mientras que el desarrollo pedagógico completo está previsto para el ciclo lectivo 2027. El programa contempla un seguimiento periódico y evaluaciones anuales para analizar su funcionamiento y definir si corresponde mantenerlo, introducir ajustes o discontinuarlo.
El anexo de la resolución establece que, al finalizar el período previsto entre 2027 y 2033, se elaborará un informe integrador con una recomendación sobre la posibilidad de extender la experiencia a otras escuelas primarias.
Por ahora, la medida alcanza al servicio externo de la Escuela Eva Perón. La normativa no dispone una incorporación automática de otros establecimientos. La eventual ampliación dependerá de la evaluación del modelo y de las recomendaciones que surjan de su implementación.