Fuente: Canal 26

Francia vive una nueva jornada de protestas en las calles, con detenciones, gases lacrimónenos, locales cerrados y calles tomadas.

Al menos 70.000 policías forman parte del operativo en todo el país y a ellos se han sumado los militares del equipo antiterrorista Sentinelle, que se encargan del control en colegios, ministerios y lugares de culto pero no participarán en la represión si hay disturbios.

En las primeras horas de este sábado, la policía francesa detuvo a 135 personas e incautó una variedad de armas mientras se desplegaba para manifestaciones en todo el país con órdenes de prevenir una reanudación de la violencia callejera, informó el ministro del Interior, Laurent Nunez.

Además, aseguró que el dispositivo de seguridad ha sido “significativamente reforzado”, pero alertó contra la “determinación” de los grupos de ultraizquierda de atentar contra el orden público y señalo que el balance “está lejos de ser definitivo”.

En ese sentido, defendió las prohibiciones de manifestar dictadas en diversas ciudades y los cambios de itinerarios para evitar los centros de algunas de ellas, que han despertado las críticas de diversos grupos de oposición.

Entre las armas confiscadas había bolas metálicas, perdigones de plomo, fuegos artificiales, tirachinas, bolas de acero, armas improvisadas, una katana y armas de airsoft, dijo, al tiempo que añadió que, hasta el momento, “no ha habido ningún incidente grave”.

Protestas en las calles de Francia.
Protestas en las calles de Francia. Foto: REUTERS

El movimiento de los Chalecos Amarillos de Francia encabeza las protestas que tienen como lema “contra la vida cara” y el alza imposible del costo de vida.

Ante esto y teniendo en cuenta lo sucedido la pasada semana, los comerciantes parisinos cerraron sus puertas y pusieron tablas de madera para evitar cualquier destrozo.