El potencial paisajístico del departamento de San Rafael volvió a convertirse en el escenario natural para una travesía automovilística de alto rendimiento. Durante un fin de semana repleto de adrenalina, el concesionario oficial Chevrolet AMSAT desarrolló la segunda edición consecutiva de su ya tradicional «Experiencia en Camionetas». La actividad reunió a conductores y clientes provenientes de distintos puntos del país a bordo de unidades Chevrolet S10 y Silverado, quienes durante dos jornadas consecutivas desafiaron la variada topografía local bajo la supervisión de instructores profesionales de conducción todoterreno. En diálogo con FM Vos (94.5), el gerente de AMSAT, Anuar Sat, detalló las características del recorrido por las dunas de El Nihuil bajo la lluvia, la exigente trepada rocosa en la Cuesta de los Terneros, la asistencia técnica en pista brindada por el equipo de Sofia Cammarata ( @soficammarata) y su equipo de pilotos expertos de Off Road 4×4 Experience ( @offroadarg) y el cierre festivo en la cima del Volcán Negro.

Dos jornadas extremas: de la arena compactada de El Nihuil a las rocas de Sierra Pintada
Sat explicó que esta segunda edición de la experiencia surgió tras el éxito del prototipo desarrollado el año pasado, logrando convocar a propietarios de todo el territorio nacional, incluidos usuarios provenientes de la provincia de Buenos Aires, la capital mendocina y numerosos vecinos sanrafaelinos. «Estuvimos haciendo la segunda experiencia de camionetas Chevrolet realizada por AMSAT. La primera fue el año pasado, que hicimos el prototipo y funcionó muy bien. Esta es la segunda, donde nuestros clientes —que han llegado de todo el país, porque hemos tenido gente de Buenos Aires, de Mendoza y muchos de San Rafael que adquirieron el último modelo de la Chevrolet S10 y la línea de Silverado— pudieron utilizar los recursos que generalmente no se explotan con este tipo de productos, sacándole el máximo provecho al potencial de las camionetas», destacó de entrada.
«Con los clientes pudimos tener dos días de aventura. El primero fuimos a El Nihuil, paramos en el hotel y estuvimos en los médanos, donde de hecho hubo lluvia, lo cual estuvo hermoso porque fue algo totalmente diferente al año pasado», diferenció.
«El segundo día hicimos trepada por todas las piedras de la Cuesta de los Terneros, en la parte de Sierra Pintada, llegando a tener algo que realmente nunca se vio. El equipo que nos lideró demostró mucha experiencia y nos sentimos emocionados al ver cómo las camionetas trepaban las piedras como si fuesen arañas. La devolución que tenemos hoy es de gente que realmente se siente mal de haber vuelto a casa, lo cual nos llena de orgullo porque significa que la pasaron muy bien», declaró.

Tutoría técnica en terreno y control instrumental de los vehículos
Al desglosar la logística interna y la dinámica de seguridad implantada durante el recorrido, el director ejecutivo de AMSAT remarcó la labor desarrollada por el equipo de pilotos instructores liderados por Sofi Cammarata. Los especialistas no solo guiaron a la caravana mediante enlaces permanentes de radio VHF y equipos portátiles, sino que se desplegaron a pie en los tramos críticos de mayor complejidad rocosa para asistir a los conductores a la par de las ruedas, indicando las maniobras exactas de aceleración, ángulos de giro e instrumental. «El equipo de instructores va comunicándose por radios portátiles con todas las camionetas. Además, hay controladores a pie en puntos específicos donde hay que ejercer un esfuerzo técnico grande, porque uno va avanzando a la velocidad de un hombre caminando mientras empieza a trepar por dificultades complejas. Ellos van al lado tuyo por la montaña indicando los grados en los que tenés que manipular el volante, los cambios en alta o baja y el tema de los controles», comentó.
«Estos vehículos tienen cinco o seis controles que hay que ir manipulando. Tienen control de descenso, cambios de caja, paso a reductoras, y dentro de eso se puede pasar a modo secuencial, manual o automático. Hay un montón de cosas que tuvimos que ir aprendiendo, todos lo aprendieron y quedaron fascinados», aseguró.

«Nosotros generalmente utilizamos solamente el 10% del potencial de estos productos. Cuando te encontrás en este terreno, es entrar a un nuevo mundo. Vivir en San Rafael es estar en un parque de diversiones para este tipo de vehículos: mientras en Buenos Aires lo único que pueden hacer es meterse en el barro, acá tenemos montaña, cordillera, ríos y badenes con una libertad total», resaltó.
«Respecto a la arena con lluvia, las dunas cambian según el clima. Cuando llueve, la duna se compacta y se endurece, lo cual hace que el vehículo vaya más liviano; pero si te pasás de fuerza en una trepada al llegar arriba, lo que en la jerga del Dakar llamamos ‘coronar’, la camioneta puede seguir de largo y golpear muy fuerte. Todo eso nos lo enseñaron los instructores», aseveró.
«En la piedra, la primera limitación es nuestra mente, que nos dice que no hay forma de que la camioneta suba por ahí. El miedo paraliza y cuando nos paralizamos tendemos a desacelerar o frenar, que es justo todo lo contrario a lo que hay que hacer en ese caso. Por eso fue muy bueno ver cómo la parte psicológica influye en este tipo de capacitaciones. Superar eso es superar una etapa fuerte y volver a casa con una sonrisa», apuntó.

Un cierre gastronómico en las alturas del Volcán Negro y espíritu de club
La travesía culminó en la tarde del domingo con el ascenso hasta la cima del Volcán Negro. En las instalaciones del refugio de montaña ubicado en la cumbre del predio, la comitiva fue recibida con una ambientación temática helvética que incluyó trajes tradicionales, la preparación de una comida artesanal de queso fundido, música folclórica suiza interpretada en bandoneón y una vista panorámica de la ciudad de San Rafael iluminada al atardecer. «Trepar al Volcán Negro como fin del evento fue algo inolvidable. Nos recibieron en un evento que parecía un refugio suizo, de hecho quienes nos atendieron estaban vestidos con trajes originarios de Suiza. Tuvimos una cena con queso fundido, música con bandoneón y canciones de folclore suizo, lo cual fue algo increíble», describió.
«Recomendamos a la gente de San Rafael que busque y viva la experiencia de estar en ese refugio suizo en La Ribera con grupos de amigos, porque es algo absolutamente inolvidable. Terminar y coronar arriba del volcán, viendo al atardecer toda la ciudad de San Rafael iluminada, fue fabuloso», remarcó.
«Muchas veces quienes vivimos en San Rafael no nos damos cuenta del potencial turístico increíble que tenemos tan a la mano, hasta que vemos a los turistas o llegamos a estos lugares a los que sin este tipo de vehículos no se puede acceder», añadió.

«Invitamos a la gente que quiera saber más sobre las actividades que hacemos en AMSAT Chevrolet a que se acerque a nuestro local en la intersección de las avenidas Balloffet y Sarmiento. Esto es como un club donde no solo vendemos un producto, sino que participamos permanentemente de este tipo de actividades porque es nuestra pasión y lo que nos gusta hacer», completó.