En el marco del Día Mundial del Accidente Cerebrovascular, que se conmemora cada 29 de octubre, el Hospital Schestakow se destaca como uno de los centros de atención de la Red Provincial de ACV. En lo que va del año realizó 17 procedimientos de trombólisis, un tratamiento que puede reducir las secuelas neurológicas cuando se aplica a tiempo.

El accidente cerebrovascular (ACV) es una de las emergencias médicas en las que cada minuto resulta determinante. Reconocer los síntomas y acudir rápidamente a un hospital puede marcar la diferencia entre una recuperación favorable, una discapacidad permanente o incluso la muerte.

En San Rafael, el Hospital Teodoro J. Schestakow integra la Red Provincial de ACV de Mendoza como centro esencial, lo que significa que cuenta con capacidad para realizar tomografías, evaluaciones clínicas y neurológicas, administrar tratamientos de trombólisis cuando están indicados y coordinar derivaciones de mayor complejidad.

EL SCHESTAKOW, ENTRE LOS HOSPITALES QUE MÁS TROMBÓLISIS REALIZARON EN 2026

Según los datos difundidos por el Ministerio de Salud de Mendoza, el Hospital Schestakow realizó 17 tratamientos de trombólisis durante 2026, igualando la cantidad registrada por el Hospital Central y superando los 16 procedimientos efectuados en el Lagomaggiore.

Además, se efectuaron 10 en el Scaravelli, 10 en Malargüe, 7 en el Perrupato, 7 en Enfermeros Argentinos y 8 en el Saporiti.

Este tratamiento consiste en administrar un medicamento por vía intravenosa para disolver el coágulo que obstruye una arteria cerebral durante un ACV isquémico.

La incorporación de hospitales regionales a estos procedimientos permite que pacientes del sur mendocino puedan acceder a tratamientos de urgencia sin depender exclusivamente de los grandes centros asistenciales del Gran Mendoza.

En toda la provincia se realizaron 92 trombólisis durante los primeros nueve meses de 2026, distribuidas entre los ocho hospitales que integran la red.

LA PREVENCIÓN ES FUNDAMENTAL

Además de reconocer los síntomas, los especialistas recuerdan que una parte importante de los accidentes cerebrovasculares puede prevenirse mediante el control de los factores de riesgo.

La hipertensión arterial es uno de los principales, junto con el tabaquismo, la diabetes, el colesterol elevado, el sedentarismo y la obesidad.

Mantener una alimentación saludable, realizar actividad física, evitar el tabaco y cumplir con los controles médicos son medidas fundamentales para reducir las posibilidades de sufrir un ACV.