El almuerzo de las Fuerzas Vivas de San Rafael volvió a reunir a cientos de personas en el centro de congresos y convenciones Alfredo Bufano, en una jornada que requirió un importante trabajo de organización. Detrás de la actividad hubo un despliegue de empleados encargados de preparar las instalaciones, coordinar los espacios y garantizar que todo estuviera en condiciones para recibir a los asistentes.
Cecilia Cannizzo, quien presta servicios en el centro de congresos, habló con FM Vos (94.5) y con Diario San Rafael sobre las tareas que habitualmente no se observan durante estos encuentros. “Uno siempre ve el almuerzo y sale todo tan bonito, pero siempre a mí me gusta destacar el trabajo y todas las cosas previas a este evento, que no es poca cosa”, expresó.
La preparación comenzó varios días antes e incluyó trabajos de mantenimiento, limpieza, distribución de mobiliario y acondicionamiento de las salas. Cannizzo explicó que también debieron organizar los espacios destinados a quienes prestaron los servicios gastronómicos. “Siempre pongo en valor mucho al personal del Centro de Congresos, al compromiso de los empleados, porque pasan muchas horas acá adentro y siempre con la mejor prestación”, destacó.
Señaló que unas 20 personas del establecimiento estuvieron abocadas al operativo, aunque el almuerzo reunió aproximadamente a 700 asistentes y requirió la participación de otros 50 o 60 trabajadores vinculados con los distintos servicios. También destacó la versatilidad del personal, que colabora en tareas administrativas, de mantenimiento, limpieza y organización.
Otro aspecto que resaltó fue la transformación de las normas de utilización del edificio. Originalmente, debido a la presencia de alfombras, no estaban permitidas las comidas ni las degustaciones de vino dentro de las salas. “Nosotros somos turismo y tratamos de vender nuestros productos y mostrárselos a los visitantes que vengan al Centro de Congresos”, explicó.
El trabajo tampoco terminó cuando se retiraron los invitados. Cannizzo contó que parte del personal permaneció hasta la medianoche para desarmar las instalaciones y preparar los espacios para una actividad escolar prevista al día siguiente. “Uno se va a las cuatro de la tarde, pero esto sigue, porque nosotros tenemos una agenda de eventos”, manifestó, destacando la continuidad de las tareas.
Finalmente, explicó que durante octubre, noviembre y diciembre la actividad del establecimiento se intensifica considerablemente, con una importante ocupación de sus salas. Por eso, cada encuentro requiere coordinar montajes, desmontajes y acondicionamiento en tiempos reducidos. La experiencia del almuerzo de las Fuerzas Vivas permitió visibilizar el esfuerzo cotidiano de los trabajadores que hacen posible el funcionamiento del centro de congresos.