El director de Hidráulica de Mendoza, Pablo Rodríguez, anunció intervenciones en Los Coroneles, La Aguadita, Puente Colorado y distintos colectores. También confirmó una inversión provincial de 300 millones de pesos para reparar el colector Tirasso y advirtió que diciembre y enero podrían ser meses complejos por las lluvias. Ante las previsiones de nuevas precipitaciones y posibles crecidas asociadas al fenómeno de El Niño, la Dirección de Hidráulica de Mendoza intensificó los trabajos de mantenimiento y prevención en distintos puntos de la provincia. En San Rafael, las intervenciones alcanzarán sectores especialmente sensibles por su exposición a las crecidas aluvionales, entre ellos Los Coroneles, La Aguadita y Puente Colorado. El director del organismo, el ingeniero Pablo Rodríguez, explicó que se reforzarán los equipos de trabajo y se incorporará maquinaria privada para ampliar la capacidad de respuesta frente a posibles emergencias. En diálogo con Diario San Rafael y FM Vos (94.5), también anunció que la Provincia destinará alrededor de 300 millones de pesos a la reparación de los muros del colector Tirasso.
Rodríguez comenzó explicando que las tareas de mantenimiento no comprenden indiscriminadamente todos los cauces naturales, sino aquellos que pueden representar un peligro para las poblaciones, las áreas productivas o la infraestructura instalada en sus alrededores. “Cuando hablamos de mantenimiento de cauces, no es que nosotros mantenemos todos los cauces, sino que aquellos cauces que son torrenciales, que se activan con alguna tormenta y que pueden tener algún tipo de afectación en zonas que están urbanizadas o que están intervenidas con alguna infraestructura rural o en zonas productivas”, señaló. En esos sectores, las tormentas pueden provocar embanques y acumulaciones de sedimentos que terminan obstruyendo el escurrimiento del agua. Cuando eso ocurre, aumenta la posibilidad de desbordes que afectan tanto a las personas que viven en las márgenes como a obras de infraestructura, entre ellas puentes y alcantarillas.
El funcionario indicó que estas tareas forman parte de las responsabilidades habituales de Hidráulica, aunque actualmente adquirieron mayor visibilidad por las condiciones climáticas y las previsiones vinculadas con El Niño. “En esta instancia hemos redoblado los esfuerzos, inclusive hemos salido a contratar equipamiento privado en una licitación que vamos a terminar de publicar en el día de hoy”, explicó. A esa contratación se suman las intervenciones que el organismo ejecuta periódicamente para mejorar la infraestructura aluvional de Mendoza. Rodríguez precisó que actualmente se encuentran trabajando en aproximadamente 14 o 15 puntos de la provincia, con algunos equipos en proceso de traslado.
En relación con el departamento, el director de Hidráulica confirmó que durante esos días se trasladarían tres equipos pesados para realizar trabajos en diferentes sectores. Entre los lugares mencionados se encuentran Los Coroneles, La Aguadita y Puente Colorado. También explicó que el organismo colaborará con el municipio en el mantenimiento de los colectores pluviales urbanos, que cumplen una función diferente de los cauces aluvionales. En ese sentido, aclaró que los municipios tienen a su cargo el mantenimiento de los desagües pluviales de las ciudades, cuya función es captar, conducir y evacuar de manera controlada el agua de lluvia. La intervención provincial, por su parte, está orientada principalmente a los cauces torrenciales y a las obras de infraestructura aluvional.
Al explicar cómo se determina dónde intervenir, Rodríguez desarrolló el concepto de gestión del riesgo. Para hacerlo, utilizó una ecuación que relaciona la amenaza natural con la vulnerabilidad de las personas y las construcciones expuestas. “La ecuación del riesgo, en términos matemáticos, el riesgo es la amenaza por la vulnerabilidad”, indicó. A partir de esa explicación, sostuvo que la existencia de un río o un arroyo no representa necesariamente un peligro para las personas si no hay asentamientos o infraestructura expuestos a sus posibles crecidas. El riesgo aparece cuando las actividades humanas se desarrollan en sectores donde existen amenazas naturales. “Si nosotros no los impactamos, no los intervenimos y no nos ponemos cerca, no significa ningún riesgo para la persona”, explicó.
Como ejemplo, se refirió a la situación de Los Coroneles, donde existe un asentamiento ubicado en la planicie de inundación del río Diamante, en un sector que también puede verse afectado por los aportes del cauce Pavón. “Ese asentamiento, esa gente que vive en esa zona ha asumido un riesgo, porque se ha instalado en una zona que tiene una amenaza aluvional alta y aparte está el río Diamante que muchas veces hasta trae los caudales propios del río”, señaló. En ese lugar, Hidráulica realizará obras de mitigación, entre ellas la construcción de terraplenes destinados a contener determinados volúmenes de agua y evitar que las crecidas afecten directamente a las viviendas. Sin embargo, Rodríguez aclaró que esas estructuras tienen una capacidad limitada y que ante fenómenos de mayor magnitud pueden resultar insuficientes.
Por eso, consideró que la respuesta debe contemplar tanto las tareas preventivas inmediatas como una solución de fondo para las familias que viven en zonas expuestas. “Sabemos que diciembre y enero van a ser meses complejos, para eso nos estamos preparando, vamos a tener mucha agua”, advirtió.
En ese contexto, explicó que los organismos provinciales están concentrando esfuerzos para mejorar las condiciones de los cauces antes de que se produzcan nuevos episodios de lluvias intensas.

Emergencia climática y reparación del colector Tirasso
Rodríguez también destacó la contratación de maquinaria privada como una herramienta para ampliar la capacidad operativa del organismo. La decisión busca complementar los equipos propios y permitir que las intervenciones puedan desarrollarse simultáneamente en distintos puntos de Mendoza. A su vez, valoró la reciente aprobación de una ley de emergencia climática, que permitirá agilizar la gestión y la articulación entre el Gobierno provincial y los municipios ante situaciones críticas. “Hace poco se aprobó una ley de emergencia climática, que también nos da posibilidades para gestionar y articular en conjunto con los municipios en los lugares críticos, donde puede ya ocurrir alguna situación de emergencia, atenderla de manera más rápida”, explicó.
En cuanto al trabajo conjunto con San Rafael, mencionó la firma de un convenio con la Municipalidad y otro acuerdo de cooperación suscripto con el Superintendente General de Irrigación, orientados a coordinar las intervenciones. Uno de los anuncios concretos estuvo relacionado con el colector Tirasso, que sufrió importantes daños durante las últimas tormentas, al punto de que algunos de sus muros colapsaron. El funcionario confirmó que los trabajos de reparación comenzarían el lunes y que demandarían aproximadamente tres meses. “La provincia va a invertir alrededor de 300 millones de pesos para repararlos, que estén atentos los vecinos, porque vamos a estar trabajando ahí alrededor de 90 días”, indicó.
Finalmente, Rodríguez volvió sobre la situación de las familias asentadas en Los Coroneles y diferenció las acciones necesarias para afrontar la emergencia climática de las soluciones que deberán buscarse a mediano plazo. “En el corto plazo nos corre la emergencia. Sabemos que diciembre y enero van a ser meses complejos. Para eso nos estamos preparando, vamos a tener mucha agua, pero en el mediano plazo hay que trabajar en ese abordaje, para localizar a esa gente en zonas que no sean de riesgo”, sostuvo.