En medio del paisaje del sur mendocino, a la vera de la Ruta Nacional 144 y a unos 110 kilómetros de San Rafael, hay un pequeño rincón donde el tiempo parece haberse detenido. Allí, en el paraje Los Parlamentos, una antigua parroquia que supo ser el corazón espiritual de la comunidad comienza a recuperar parte de su historia.

Se trata de la Capilla San Vicente Ferrer, un templo que lleva décadas resistiendo el paso del tiempo y que, pese a haber perdido su actividad religiosa habitual, conserva intacto su valor histórico y sentimental para los habitantes de la zona.

Sus paredes, su característico techo a dos aguas y las cruces de su fachada son testigos de una época en la que el ferrocarril daba vida a estos pequeños poblados del sur. Con la desaparición del tren, Los Parlamentos fue perdiendo movimiento, aunque nunca su identidad.

Hace un tiempo, integrantes del Club IKA impulsaron una campaña solidaria para reunir materiales y comenzar a recuperar el edificio. Aquella iniciativa buscaba rescatar del deterioro un pedacito de la historia y la fe de la región.

Ahora, los trabajos de restauración empiezan a hacerse visibles. Desde septiembre, personal de la Supervisión de Arraigo trabaja en el lugar. Las primeras intervenciones incluyeron la colocación de machimbre en los techos y tareas de pintura general.

Por estos días, las labores continúan con el revoque de las paredes exteriores y la instalación eléctrica, tanto dentro como fuera de la capilla.

La llegada de la electricidad tiene, además, un significado especial para este pequeño poblado. Hace poco más de un año, Los Parlamentos pudo acceder al servicio eléctrico, un avance importante para las once viviendas y la escuela albergue que forman parte del paraje.

UN LUGAR DONDE LA HISTORIA ESTÁ PRESENTE

El nombre Los Parlamentos no es casual. Remite a los históricos encuentros que mantuvo el general Amigorena con los pueblos originarios del sur mendocino, un pasado que le otorga al lugar un valor que trasciende su paisaje.

Hoy, entre construcciones que recuerdan el paso del ferrocarril, caminos solitarios y un entorno natural imponente, el paraje conserva parte de aquella historia que marcó el desarrollo de la región.

La recuperación de la Capilla San Vicente Ferrer representa mucho más que una mejora edilicia. Es también una manera de mantener viva la memoria de una comunidad que, pese al aislamiento y al paso de los años, sigue apostando por su lugar.

Y quizás allí aparezca una nueva oportunidad para Los Parlamentos: convertirse en un pequeño atractivo turístico, histórico y cultural, donde quienes transiten la Ruta 144 puedan detenerse a descubrir una parte poco conocida del sur de San Rafael.