El espacio lleva el nombre de la docente y estudiante, víctima de femicidio, y cuenta con un proyector de última generación. La institución buscó mantener presente su recuerdo a través de un lugar destinado al aprendizaje, la innovación y el encuentro. El Normal Superior 9-003 inauguró un aula interactiva que lleva el nombre de Rocío Collado, la docente sanrafaelina víctima de femicidio. La iniciativa busca mantener viva su memoria dentro de la comunidad educativa, pero también recuperar su trayectoria, su vocación por la enseñanza y el vínculo que tenía con la institución en la que cursaba su segundo profesorado.
El rector del establecimiento, Héctor Garro de la Hoz, explicó que Rocío se desempeñaba como docente en distintas instituciones de San Rafael y que, al momento de su muerte, continuaba formándose en el Normal Superior. Allí cursaba un profesorado para la modalidad técnico profesional, que le permitiría desempeñarse en escuelas técnicas. “Rocío seguía convalidando su vocación por la docencia y estaba en realidad en nuestra institución, en el Normal Superior 9-003, cursando su segundo profesorado”, recordó.
Este año habría regresado a las aulas para completar esa formación junto con sus compañeros. Por eso, durante la inauguración, parte del recorrido por el nuevo espacio estuvo a cargo de estudiantes que compartieron con ella esa etapa de su vida académica y que egresan durante este ciclo lectivo. Garro contó que la decisión de ponerle el nombre de Rocío al aula surgió de la intención de que su recuerdo permaneciera ligado a la vida cotidiana de la institución. “Pensamos que la mejor manera de recordarla no era mediante un espacio que estuviera detenido en la memoria, sino dando su nombre a un lugar donde todos los días sucedieran cosas, aprendizaje, proyectos de interacción, encuentro”, expresó.

La propuesta fue comunicada previamente a la familia. El rector se reunió con la mamá y la hermana de Rocío para compartirles la iniciativa y explicarles las características que tendría el acto. Ambas acompañaron la inauguración, realizada el viernes 30 de octubre. El aula inaugurada es el resultado de la refuncionalización de una antigua sala informática. Allí se instaló un proyector interactivo de última generación, con tecnología láser, que permite trabajar directamente sobre el muro o la pizarra donde se proyectan los contenidos.
Garro explicó que se trata de un recurso tecnológico importante, producto de una inversión considerable, que amplía las posibilidades de enseñanza y de interacción en las actividades educativas. La presentación permitió reunir distintos aspectos de la vida institucional. “Fue un acto interesante, un acto sentido, intenso, necesario, en el que pudimos poner un poco en juego lo académico, la innovación, la tecnología y también la memoria de Rocío”, señaló.

Sin embargo, el homenaje tuvo además una dimensión vinculada con la necesidad de hablar de los femicidios y de evitar que la historia de las víctimas quede reducida a las circunstancias de su muerte. En ese sentido, el rector consideró que la institución tenía una responsabilidad al nombrar lo ocurrido, aunque sin profundizar en detalles del caso. “Hablar de la muerte de Rocío, víctima de femicidio, sin entrar en detalles, pero ponerlo en palabras, era también parte de nuestra responsabilidad institucional”, afirmó. Al mismo tiempo, destacó que era importante preservar la identidad de Rocío más allá de la violencia que terminó con su vida. “Impedir que ese hecho terminara apropiándose de la identidad de Rocío, porque Rocío había sido mucho más que eso que le ocurrió”, manifestó. Y agregó: “Docente, de nuevo estudiante, compañera, amiga, formaba parte de una familia”.