La diplomada en suicidología Graciela Paffumi participará el 13 de noviembre de un encuentro gratuito en San Rafael, con el objetivo de promover el diálogo, responder preguntas y brindar herramientas para acompañar a personas que atraviesan situaciones difíciles. Hablar sobre el suicidio y la salud mental continúa siendo un desafío para la sociedad, atravesado por temores, prejuicios y dificultades para reconocer el sufrimiento de otras personas. Con el propósito de generar un espacio de diálogo y despejar dudas, el próximo 13 de noviembre se realizará en San Rafael una jornada abierta y gratuita en la sede sur de la Universidad Maza, ubicada en calle Avellaneda, donde funciona el Colegio Marista.
La actividad comenzará a las 18 y se extenderá aproximadamente hasta las 20.30. Participarán el licenciado Marcelo Maestre y la diplomada en suicidología Graciela Paffumi, quien abordará especialmente los aspectos vinculados con la salud mental y el suicidio. En diálogo con Diario San Rafael y FM Vos (94.5), Paffumi explicó que la propuesta busca que los asistentes no sean únicamente oyentes, sino que puedan intervenir, plantear inquietudes y consultar sobre cuestiones que muchas veces generan temor o no encuentran un espacio adecuado para ser conversadas.
“Es una jornada abierta para ponerle voz a todo lo que es salud mental”, expresó. Además, destacó que la intención es que las personas puedan participar activamente, porque existen dudas y mitos que, en ocasiones, impiden abordar estas problemáticas con naturalidad. Uno de los principales ejes de la conversación fue la importancia de hablar sobre el suicidio sin prejuicios. Paffumi señaló que existe el temor de que mencionar el tema pueda incentivar una conducta suicida, pero sostuvo que el diálogo puede cumplir una función fundamental para que una persona exprese lo que está atravesando y encuentre acompañamiento.
En ese sentido, hizo referencia a la necesidad de preguntar cómo se siente alguien que no está bien, ofrecerle la posibilidad de conversar y, si es necesario, ayudarlo a buscar asistencia. Por otro lado, relacionó las dificultades actuales para sostener los vínculos con las consecuencias del aislamiento durante la pandemia. Consideró que aquella etapa perjudicó las relaciones sociales y que algunas de esas dificultades persisten, incluso cuando las restricciones quedaron atrás. “Entonces, poder hablar, pero hablar sin miedo, preguntar, ¿cómo estás?, ¿cómo te sentís?, ¿no te veo bien?, ¿querés conversar?, ¿te acompaño?, ¿querés que busquemos ayuda?”, planteó.
Paffumi remarcó que no siempre es necesario tener una respuesta o una solución para acompañar a alguien. Muchas veces, la escucha atenta permite que la persona se sienta comprendida y pueda expresar lo que le sucede sin temor a ser juzgada.
También advirtió que, frente al sufrimiento ajeno, es frecuente minimizar los problemas o intentar cambiar de tema porque la situación resulta incómoda. Para ella, esa reacción puede profundizar la sensación de soledad de quien necesita ser escuchado. “Es como que vamos minimizando lo que le está pasando al otro, con eso hemos perdido la mirada, la escucha, el prestar atención, el observar, el acompañar a las personas”, afirmó.
Las estadísticas y la complejidad de la problemática
Asimismo, también se abordó la dificultad de conocer con precisión las cifras de suicidio. Paffumi señaló que los registros pueden no reflejar todos los casos y explicó que algunas situaciones podrían quedar clasificadas bajo otras causas de fallecimiento. En relación con Mendoza, sostuvo que la problemática resulta preocupante, aunque no aportó cifras concretas durante la conversación. También advirtió sobre la necesidad de analizar cuidadosamente los datos antes de hablar de aumentos o de utilizar expresiones que puedan generar alarma.
La diplomada insistió en que el suicidio es una problemática multicausal y que no debe atribuirse automáticamente a una única circunstancia, como una dificultad económica o la pérdida del empleo.
“Hay que tener mucho cuidado, sobre todo yo hago mucho hincapié en lo que queramos, porque cuando se produce un intento de suicidio, un suicidio consumado, hay un antes y un después para todos, una familia de amigos es un antes y un después”, señaló. Por eso, consideró fundamental que la sociedad cuente con información confiable y herramientas para reconocer situaciones de sufrimiento, saber cómo acercarse a una persona y comprender cuándo es necesario buscar ayuda.
Otro de los aspectos que destacó fue el uso permanente de celulares y pantallas, incluso en reuniones familiares, encuentros entre amigos o momentos compartidos en pareja. Según describió, esa dinámica puede reducir las conversaciones y dificultar la atención que se presta a quienes están alrededor. Paffumi observó que, en algunas ocasiones, los dispositivos se utilizan para mantener entretenidos a niños y adolescentes, mientras los adultos continúan con sus propias actividades. A su entender, estas prácticas pueden contribuir a que se pierdan oportunidades de diálogo y de conexión con los demás.
“Hoy no estamos en pandemia, pero tampoco sabemos socializar”, expresó al describir situaciones cotidianas en las que las personas comparten un mismo espacio, pero permanecen concentradas en sus teléfonos. Frente a ese escenario, insistió en la importancia de recuperar la escucha y la presencia, sin minimizar lo que otra persona está sintiendo ni responder automáticamente con experiencias propias.
La capacitación y la participación en talleres también forman parte de las herramientas que considera necesarias. Paffumi sostuvo que informarse mediante fuentes confiables permite conocer cómo actuar, qué decir y de qué manera acompañar a quienes atraviesan momentos difíciles. La jornada del 13 de noviembre buscará precisamente abrir ese espacio de intercambio. La convocatoria está dirigida a toda la comunidad y no requiere conocimientos previos. La propuesta es que los participantes puedan plantear sus dudas e intervenir durante el encuentro.
“Pueden ir, preguntar, interrumpir todas las veces que quieran, que estamos allí para escucharlos y sacamos todas las dudas”, concluyó Paffumi al invitar a participar.