Ya son 5 los empleados de la firma constructora estafada y se consolida la hipótesis de una asociación ilícita

La investigación por la estafa que sufrió la empresa Madrid, dedicada a la venta de materiales para la construcción, sumó un capítulo más en la mañana del jueves, con nuevos allanamientos, dos detenidos y más secuestros que fueron incorporados a la causa que instruye la fiscal Andrea Rossi.
De acuerdo con lo que confiaron fuentes oficiales a este diario, otros dos empleados fueron detenidos en la mañana del jueves, mientras se encontraban cumpliendo funciones en el corralón de la avenida Mitre. En simultáneo, agentes de la Unidad Investigativa allanaban sus viviendas, de donde secuestraron una impresora, que se sumó a la incautación de los celulares de los arrestados.
Los dos nuevos detenidos, se suman a los otros tres empleados de la misma firma y a dos cómplices que, si bien eran ajenos a la empresa, contribuyeron a la estafa contra la misma.
La fiscal Rossi sostiene, en base a su instrucción, que – trabajadores de la empresa Madrid – habían montado una asociación ilícita con el objetivo de defraudar a la firma que los empleaba. Con ese propósito sumaron a cómplices que resultaron necesarios en el plan delictivo que debían ejecutar.
Ahora la misión de la representante del Ministerio Público es determinar cuándo empezó la defraudación y si hay más personas involucradas en dicho círculo delictivo.
Según el expediente judicial, el grupo de empleados “infieles” se encargó, con la complicidad de personas ajenas a la empresa, de sustraer materiales para la construcción mediante la adulteración de remitos. Es decir, había personas que llegaban a buscar mercadería con comprobantes apócrifos o adulterados y, con la connivencia de quienes estaban involucrados dentro de la empresa, se llevaban los productos sin pagarlos o a valores sustancialmente más bajos que no se condecían con los productos que retiraban.
Además, se investiga una serie de traslados de mercadería que los mismos empleados habrían realizado a propiedades de Las Paredes, bajo la misma modalidad. Los domicilios están ubicados en calle Bentos y en El Chañaral, que son los que en el inicio de la causa allanó personal de la Unidad Investigativa.
Entre los secuestros, hay varios materiales para la construcción que presumiblemente son parte de la mencionada defraudación, teléfonos celulares, computadoras, una impresora, documentos contables, remitos y hasta un arma de fuego.
La situación de los detenidos se complicó cuando la fiscal, en base al número de implicados, consideró que se había conformado una asociación ilícita y la carátula pasó de estafa a esa mencionada figura que, en el artículo 210 del Código Penal, prevé penas de prisión de 3 a 10 años para “el que tomare parte en una asociación o banda de tres o más personas destinada a cometer delitos por el solo hecho de ser miembro de la asociación. Para los jefes u organizadores de la asociación el mínimo de la pena será de cinco años de prisión o reclusión”.
En el 210 bis, en tanto, el Código detalla los agravamientos de la Asociación Ilícita, entre ellos que esté integrada por diez o más individuos, entre otras características. En ese caso, la pena va de 5 a 20 años.

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