Por Enrique Mario Barrera
La libertad e independencia de nuestro país se logró en la segunda década del Siglo XIX; mucho se ha escrito sobre la notable y valiente dedicación que tuvieron nuestros máximos héroes el General José de San Martín y Manuel Belgrano, pero debemos recordar siempre al otro libertador de la patria, el Almirante Guillermo Brown, irlandés nacionalizado argentino.
Su verdadero nombre fue William Brown, nació en Foxford un pueblo de Irlanda el 22 de Junio de 1777; en 1793 viaja con su padre a EEUU y poco tiempo después, por la fiebre amarilla queda huérfano. Para sobrevivir ingresa como grumete a un barco estadounidense y así comienza su vida de marinero; su gran voluntad lo llevó a estudiar el mundo de la marina llegando en su juventud al cargo de Capitán. Fue tomado prisionero por un buque inglés que a su vez fue apresado por un navío francés; logró fugarse a Inglaterra.
En 1809 se casó con Elisabeth Chitty en Londres y viaja a los pocos meses hacia el Río de La Plata, llegando a Montevideo con el plan de dedicarse al comercio. El 18 de Abril de 1810 llegó a Buenos Aires en un barco propio y se quedó un par de meses allí, por lo que vivió en persona los acontecimientos de la Revolución de Mayo y fue testigo del paso de Virreinato del Río de la Plata a Provincias Unidas del Sur. No aceptaba el hecho que los realistas dominaran a la Banda Oriental y es por eso que comenzó a apoyar la causa de los patriotas llevando en su barco armamento y víveres.
El 1 de Marzo de 1814 el director supremo de las Provincias Unidas del Río de La Plata Gervasio de Posadas nombra a Guillermo Brown a cargo de la escuadra naval de Buenos Aires y unos días después en un doble intento venció a los realistas que se encontraban en la Isla Martín García, siendo ese su bautismo de fuego.
Brown sugirió a las autoridades de Buenos Aires le permitieran realizar una ofensiva a los realistas que hacía 4 años ocupaban Montevideo, por lo que le dieron vía libre para ello; el 15 de Abril de 1814 la fuerza naval a su mando partió a su destino encabezado por él mismo en su fragata Hércules y librándose un feroz enfrentamiento de 3 días en aguas frente a Montevideo, en lo que se llamó la Batalla de Buceo, por darse en el puerto que lleva ese nombre; el éxito fue total y se recuperó la Banda Oriental. Los realistas al verse vencidos quemaron algunas de las naves y otras huyeron hacia España.
El triunfo fue tan notable que llevó a que se instituyera, por Decreto N° 5.304 de fecha 12 de Mayo de 1960, como el día de la Armada Argentina precisamente cada 17 de Mayo en recordación del triunfo de nuestra fuerza naval sobre la Real Armada Española. Enterado el General José de San Martín de la valiente acción de Guillermo Brown y sus hombres expresó que lo logrado era “lo más importante hecho por la Revolución Americana hasta ese momento”.
La importancia que tuvo el accionar de Brown en aguas del Atlántico y del Río de La Plata se vio reflejada en los tiempos de la gesta libertadora puesto que San Martín en el oeste y Belgrano en el Norte no tenían que preocuparse de ser atacados por realistas desde el este.
El Almirante siguió su campaña en los años sucesivos internándose en el Océano Pacífico pasando por Chile, Perú, Guayaquil y Nueva Granada, engrandeciendo a la flota naval llevando las ideas de la libertad de la Revolución de Mayo. Regresó a Buenos Aires y al ver que en nuestro país ocurrían conflictos internos debido a la política, se retiró a su tarea de comercio.
Siempre que la patria lo necesitó Brown estuvo ayudando, así pasó en 1826 cuando con pocos navíos y cañoneras enfrentó el ataque de la poderosa fuerza naval brasilera en su afán expansionista, pero que fue frenada en el Rio de la Plata por la marina patriota, en el Combate de los Pozos; el 30 de Julio de 1826 vuelve a triunfar sobre el mismo enemigo en la batalla de Quilmes. En 1838 durante el bloqueo del Rio de la Plata por parte de las fuerzas inglesas y francesas retornó a la lucha Guillermo Brown triunfando nuevamente.
Así fue la vida de este gran patriota de origen irlandés que no pretendió reconocimiento alguno y como dijo alguna vez, todo lo que hizo fue defender la tierra de sus hijos. La historia lo está considerando como lo que fue, un gran libertador americano, reconocido por el General José de San Martín. Murió el 3 de Marzo de 1857, se lo recuerda como el “Padre de la Patria del mar”.







