La embajadora de Israel, Galit Ronen, y el secretario de Interior de la Nación, José Lepere, destacaron la importancia del viaje que gobernadores y funcionarios hicieron a ese país hace unos días para conocer proyectos tecnológicos a aplicar en el manejo del agua, que ayuden al desarrollo de las economías provinciales. Rodolfo Suarez viajó acompañado por el superintendente de Irrigación, Sergio Marinelli, quien dialogó al respecto con FM Vos (94.5) y Diario San Rafael.
“Para que la gente se ubique, Israel es hoy el país top en el ranking de países que han logrado, a partir de una sequía extrema por cuestiones de suelos y climas desérticos, hacer de la debilidad propia de las características del país una fortaleza. Además de tener aguas para todos sus usos, están pensando en duplicar su población desde ahora y hasta el año 2050. También exportan agua a sus vecinos y aquí ya comienzan a jugar cuestiones geopolíticas, ya que eso les ayuda a mantener la paz”.
Al respecto, Marinelli agregó que “han aceptado que tienen un problema, y es que tienen muy poca agua, y cada vez tendrán menos. Por lo tanto, comenzaron a buscar soluciones, el tema se hizo cultural y desarrollaron un plan en consecuencia que tuvo cuatro pilares. El primero fue una ley que obligaba a medir toda la utilización del agua para riego o domicilios. Esto fue fundamental. Lo segundo que implementaron fue que hubiera una única autoridad del agua, que les permitió siempre una sola decisión en cuanto a cada acción que se fue tomando, sin dispersiones por criterios diferentes.
La tercera decisión consistió en determinar que el agua fuera pública (eso lo tenemos de igual forma en Mendoza). Finalmente, el cuarto pilar consistió en determinar que el sistema fuera sostenible en el tiempo desde lo económico. Todo esto significó un proceso que los encuentra hoy con un consumo muy racional en un marco de tarifas razonables tanto en lo agrícola como en lo urbano. Lo que recaudan les permite cubrir costos y con el 30% de lo facturado van anticipando la financiación de proyectos futuros. No hay nada, lo pude comprobar con mis ojos, que no sea regado por goteo o aspersión para algunas actividades agrícolas.
Es notable cómo han logrado manejar tan eficientemente un recurso tan escaso. Tienen una gran empresa que mayoriza el agua y luego la entregan a otras que hacen el saneamiento y la distribuyen. También recuperan los efluentes cloacales y tras un proceso cuaternario, infiltran ese líquido tratado, evitan que se mezcle con las napas existentes y continúan extrayendo agua. En definitiva, con este sistema hacen lo que nosotros hacemos con nuestros embalses. También depuran el líquido en los mantos de arena y van guardando el agua en el acuífero. Como la demanda agrícola siempre es menor en invierno que en verano, el sistema está ‘lleno’ al inicio de la primavera y comienza a entregarse el líquido elemento tal como hacemos nosotros con los embalses a partir de la mayor demanda agrícola”.







