Recientemente, el Instituto Nacional de Estadísticas y Censos (INDEC), reveló que la construcción cayó en noviembre el 0,5%, por lo que acumuló cuatro meses de caída mensual consecutivos, alcanzando una merma del 8,6%. Gerardo Fernández, presidente de la Confederación de Pymes Constructoras de Argentina, dialogó con FM Vos (94.5) y con Diario San Rafael, respecto de las perspectivas que tienen.
Si bien en el acumulado anual, el sector de la construcción presenta un alza del 4,8%, no deja de preocupar lo que es la caída que se fue registrando de agosto a noviembre (inclusive). Fernández expresó que “la realidad es que la industria en general, el comercio, se vienen comportando de forma extremadamente sensible”. “Históricamente, cuando había movimientos inflacionarios, el comercio y la industria tardaban meses en acomodarse, es como que el empresario en el envión pensaba que ‘el mes que viene esto se iba a solucionar’, y tardaba varios meses en reacomodar los ritmos de obra, los precios y la vorágine inflacionaria tardaba más en reflejarse. Lamentablemente, por el ejercicio que viene teniendo de repetidos movimientos inflacionarios nuestro país, el comercio se extra-sensibilizó, más allá de que siempre existen algunas especulaciones, pero en general tendríamos que decir que esto obedece a una híper-sensibilidad del sistema, tanto en el comercio como en la industria. En cuanto cualquiera comitentes –que puede ser el Gobierno nacional, municipal o provincial– retrasa unos días el pago de un certificado, históricamente el empresario seguía trabajando y esperaba que esto se reacomodara. Hoy en día están los números tan extremadamente acotados, que en cuanto se le corrieron los pagos una o dos semanas, el empresario automáticamente se debe obligado a bajar el ritmo, y esto impacta en forma directa en esas mediciones (las hechas por el INDEC), dijo”. Aseguró que el Gobierno nacional ha hecho “grandes esfuerzos” para retomar la construcción de vivienda, tras cuatro años con ese rubro detenido. No obstante, hubo atrasos en los pagos y la retracción de las obras fue automática. Si bien “hay provincias y municipios que están pagando bien, en la media se ha visto un retraso en los pagos y eso ha impactado en los valores”.
Aclaró que normalmente, uno compara con el año anterior pero “sin ver la película a largo plazo”. “Nuestro entendimiento es que nosotros en realidad, en los últimos 30 años hemos decrecido a lo mejor un 30% o un 40%, porque nadie cuenta el crecimiento vegetativo. Por ejemplo, en el tema empleo, hace 30 años que venimos repitiendo que ‘llegamos a la gran cantidad de 400 mil empleados’, pero ¡hace 30 años que tenemos 400 mil empleados, entonces, nos ponemos contentos porque ‘llegamos a la media histórica’, y la media histórica de la población en 30 años siguió creciendo. Ese dato en realidad lo que nos está mostrando, es que hemos llegado a una media histórica que fue éxito hace 30 años, hoy debiéramos tener entre 600 y 700 mil empleos. La realidad es que ahí, el gremio y el sistema, ha fracasado por completo”, advirtió.
En cuanto a las deudas, “en el caso de la Nación venía pagando a 30 días muy bien hasta septiembre, pero en octubre se dio el primer retraso, se dieron algunos pagos particulares, pero en general lo que es Nación de octubre en adelante prácticamente no ha pagado, y diría que eso se ha registrado prácticamente en todo el país”. La razón tiene que ver con que “el equipo económico del Estado nacional, tiene un acuerdo firmado con el Fondo Monetario Internacional, en donde tenían la obligación de dar cumplimiento a un déficit del 2,5%, y la realidad es que para llegar a ese déficit hubo en su momento, que frenar absolutamente todos los pagos de la administración pública nacional”. Pero existe un compromiso del Gobierno nacional, para que se regularice en los próximos días.







