Son muchos los factores que han llevado al planeta a tener la presente crisis climática; contaminación industrial, combustibles fósiles, uso desmedido del plástico que está contaminando los océanos, etc. Pero existe otro factor muy importante que es la deforestación, que a nivel mundial ha ayudado a la desestabilización climática como nunca se ha visto.
En nuestro país el Siglo XX, principalmente en su segunda mitad, produjo la desaparición de monte nativo en grandes proporciones y a la fecha no se ha detenido. Desde la Provincia de La Pampa, oeste de Buenos Aires, San Luis y Sur de Mendoza y hasta el límite norte de nuestro país ha sufrido este flagelo, totalmente evitable, pero la ambición desmedida del ser humano junto a la irresponsabilidad de las áreas de gobierno de los tres niveles de poder permitieron la pérdida de millones de hectáreas del bosque nativo que tenía nuestro país. La frontera agrícola se expandió y sigue todavía devorando monte sin piedad. Nadie lo frena.
En muchos países de los distintos continentes tuvieron y tienen esa práctica y tal vez, en estos tiempos en que vivimos, estamos pagando las consecuencias. Pero, algunas naciones han comenzado a tratar de revertir este daño ambiental. Alemania, Islandia, Australia y otros ya comenzaron a reforestar plantando millones de árboles cada año; China, en pleno desierto de Gobi, en su frontera con Mongolia comenzó a modificar el terreno arenoso con material arcillosos y ha convertido 20.000 has de desierto en tierra cultivable y va por más. Otra zona que está enfrentando la recuperación de la masa verde es el cordón de naciones africanas que forman un arco en el sur del Sahara para frenar su accionar y han comenzado a reforestar y preparar tierra desértica en zonas aptas para cultivos, esas naciones son Senegal, República Centroafricana, Sudán y Eritrea.
Estos son ejemplos de países que cometían los errores de deforestar y hoy han empezado a frenar ese proceder y tratan de revertir la situación. Un árbol, en menor o mayor medida y según la especie, capta del ambiente el dióxido de carbono CO2 y a través de la fotosíntesis envía el Carbono a las raíces y de allí al suelo y desprende el Oxígeno para purificar el medio ambiente. Al perder mucho bosque o monte nos estamos perjudicando nosotros mismos, por eso es necesario detener la deforestación inmediatamente y comenzar a forestar inteligentemente teniendo en cuenta la actual crisis hídrica que también padecemos y para ello debemos tomar muy en serio la crítica situación que abarca al mundo entero, donde ha llegado el momento de comenzar a cumplir los Acuerdos Ambientales que se han firmado tratando de acortar los plazos acordados puesto que la situación climática nos seguirá afectando cada vez más.
Utilizar energías renovables para hogares e industrias, cambio de combustibles de origen fósiles hacia lo que sea amigable para el medio ambiente, disminución y posterior eliminación de agroquímicos que dañan el ambiente y hasta producen enfermedades graves a quienes alcanza, uso de envases reciclables y prohibición de plásticos descartables; hay estudios que demuestran que la poca descomposición de los plásticos produce mini partículas que han llegado hasta los límites oceánicos, tanto del Atlántico como del Pacífico a las regiones árticas y antárticas, demostrado en los cuerpos de ballenas que se han estudiado y que el plancton que consumieron está mezclado con mini partículas plásticas en cantidad preocupante.
Es hora de enfrentar nuestro presente y tratar de cambiarlo hacia un medio ambiente equilibrado y tenemos la posibilidad de comenzar con un freno a la deforestación y empezar la forestación inteligente para nuestro beneficio y el de las generaciones futuras.
por Enrique Mario Barrera







