El ministro de economía Sergio Massa anunció, entre otras cosas, que tras una acuerdo con las cámaras bancarias, se incrementarán en un 30% los límites de compras de las tarjetas de crédito. Desde Fm Vos (94.5) y Diario San Rafael dialogamos sobre este tema con la economista Natalia Motyl.
“La realidad es que las señales que dio el gobierno fueron contraproducentes y muy negativas para los mercados. Por un lado, tenemos que después del dato de la inflación de abril Massa se reunió con su equipo, y decidieron subir la tasa de interés en seiscientos puntos básicos, la más alta de los últimos veinte años, que la dejó igualmente por debajo de la tasa inflación que, ya que en mayo tenemos una base del 9%, y la tasa mensual efectiva termina siendo del 8%, y esto no deja contentos a los ahorristas que son los que terminan dolarizando cartera. A partir de esta medida se ve una presión del mercado cambiario y el aumento de tasa termina afectando a las empresas, que ya vienen bastante endeudadas después de la pandemia, y esto nos anticipa que habrá una contracción de la oferta en el mediano plazo” explicó.
“Por otro lado, el gobierno trata de fogonear el consumo, eso lo vemos con las medidas que se tomaron el lunes como es incrementar los márgenes de financiamiento en cuotas, o inclusive la baja de novecientos puntos básicos del costo de financiamiento en cuotas del consumo de productos nacionales. Se está incentivando una suba de la demanda y es así como en nuestro país confluyen dos efectos, por un lado, se ve una caída de la oferta por esa suba de tasas, más los problemas estructurales de falta de divisas para poder comprar insumos del exterior. Hoy muchos sectores productivos claves se encuentran bastante ahogados, y por otra parte tenemos el incentivo a consumir más con una población que, ante una fuerte aceleración del nivel general de precios, termina volcándose a más consumo y es por esto por lo que vemos el repunte de los últimos meses, porque la gente trata de deshacerse rápidamente de los pesos. Lo cierto es que al final del día este tipo de políticas terminan con que la producción no puede satisfacer la demanda actual y se terminan incrementando los precios”.
Motyl considera que, con las medidas del gobierno para incentivar el consumo, se terminarán elevando los precios, y “esto es así porque además estamos entrando en un año de mucha incertidumbre económica, y en estos periodos la gente tiene dos formas de deshacerse de los pesos, que son comprar dólares o en su defecto stockearse. Sabemos que habrá un cambio de gobierno, pero no sabemos cuál será, ni lo que va a pasar, tampoco sabemos si habrá un cambio de moneda o no, o si entraremos en estanflación, y ante este contexto la gente trata de protegerse y entramos en un contexto de aumento de consumo, más la cuestión de que el peso no vale nada y la gente trata de cubrirse comprando más. Es decir que confluyen factores que empujan más la demanda y el gobierno termina echándole más leña al fuego en un contexto de que la oferta tiene dificultades para abastecer la demanda, porque siempre hay un uno que otro componente importado que es difícil acceder porque el Banco Central se quedó definitivamente sin dólares” cerró la entrevista la economista.







