En el único martes 13 del año, el Registro Civil informó que ninguna pareja solicitó turno para casarse. Al menos, en el Gran Mendoza.
A priori, podría pensarse que la superstición implícita en el refrán “martes 13, no te cases ni te embarques” pudo más que el amor, pero Pablo Morales, inspector del Registro Civil, sostuvo que junio es temporada baja.
“No es época de casamientos“, dijo y agregó que muy pocas personas solicitaron turno para unir lazos esta semana gélida.
Esta fecha tiene una connotación negativa en diferentes culturas alrededor del mundo desde la Edad Antigua.
La frase dice que “el martes 13, no te cases ni te embarques” porque es un día consagrado a Ares, el dios de la guerra en la mitología y, por lo tanto, un día de mala suerte para hacer cosas importantes.
Este número, que se transmitió como malo de generación en generación, está presente en algunas casualidades históricas de la religión: el número de apóstoles en la Última Cena o la aparición del Anticristo en el capítulo trece del Libro del Apocalipsis. A Judas, el traidor, se le considera el número 13.
Fuente: El Sol







