Celeste cosía en una máquina prestada y logró la suya mediante el Banco de Herramientas del Ministerio de Desarrollo Social.
Para quienes viven en zonas alejadas al centro de la Ciudad todo es más difícil. Desde que la producción agrícola empezó a decrecer, el día a día se hace más complicado y hay que ir buscando alternativas para salir adelante y tener una mejor calidad de vida.
Esto es lo que logró Celeste, quien vive en la zona de Las Aguaditas en Goudge y –tras hacer varios cursos y capacitaciones– logró ser beneficiaria del programa del Banco de Herramientas del Ministerio de Desarrollo Social. Recibió una máquina de coser y ahora sueña con avanzar hacia un emprendimiento textil.
“Celeste ha realizado los cursos virtuales que hicimos este último año en el Polo Textil. Vive en una finca en Las Aguaditas y desde allí aprendió a hacer equipos deportivos y también guardapolvos”, contó la titular del Polo, Natalia Galamba.
Un dato a tener en cuenta es que la mujer no tenía una máquina de coser propia y todo lo hacía en una máquina que le habían prestado. “Ahora tiene una para trabajar, para estudiar o para lo que la necesite”, destacó Galamba, quien agregó que “una máquina de coser puede ser también esperanza, puede ser trabajo, puede ser abrigo”.
Cuando recibieron la caja con el equipamiento, todo fue emoción en la casa y la familia sueña ahora en poder desarrollar un microemprendimiento desde lo textil.
El equipo para Celeste llegó junto a otras que fueron destinadas a emprendimientos entre dos distritos. Se trata de máquinas industriales y familiares que fueron entregadas a una cooperativa de Cuadro Nacional y las otras dos en Colonia Colomer y Las Aguaditas, ambas en Goudge.
“Este programa se articula entre Nación y el Municipio, y apunta a fortalecer y acompañar distintos emprendimientos, en este caso textiles”, explicaron desde el Polo Textil sobre la entrega.







