Es larga la lista de andinistas perdidos, accidentados o fallecidos en la cordillera de Los Andes y especialmente en el cerro Aconcagua, y en el último año el número pareciera más de lo habitual. Sobre este tema dialogó con FM Vos (94.5) y con Diario San Rafael, Mauricio Bianchi, presidente de la Federación de Andinistas Argentinos, quien desmitificó ese dato.
La Federación de Andinistas Argentinos es una entidad nacional, en la que están agrupados 48 clubes de 15 provincias, por lo que tienen una amplia visión respecto de la situación que atraviesan.
El andinismo es un deporte peligroso, para el que no cualquiera está apto ya que implica mucha preparación. Ha habido muchos andinistas accidentados o fallecidos directamente, y si bien se dijo que el número creció, Bianchi lo negó.
“Yendo concretamente al caso Aconcagua, este año, hasta ahora finalizando el mes de enero, habiendo pasado casi la mitad del verano, hay tres fallecidos. Las estadísticas a veces son frías, pero son buenos datos para los análisis. Aconcagua es una montaña que tiene aproximadamente 160 fallecidos, desde el primero que fue en 1926. En casi 100 años de historia, el promedio nos da 1,60 por año, y si estamos diciendo que hay tres este año estamos en el doble del promedio, pero hay que considerar el grueso de gente, ya que en estos años hubo algunos en los que no hubo ni ascensos al Aconcagua, porque era otra dinámica. La dinámica de la masividad es de los últimos 30 años, o quizás hasta un poquito menos porque es donde empieza a hacerse masivo”, aclaró Bianchi y agregó que si bien el número de muertos creció en las últimas dos décadas, también se ha convertido en una aventura más masiva. Si se analiza la cantidad de fallecidos en relación a la cantidad de gente que va, la estadística está en 0,6 cada mil, lo cual es un número muy bajo.
“También tenemos que asumir que es una actividad que tiene implícito el riesgo, y también este no es el año de más fallecidos por temporada ni está fuera de lo que viene siendo ese promedio. También hay que ver a veces cuáles son las razones, y si vemos los tres casos que hubo este año (una persona de Rumania, una de Rusia y una de Estados Unidos), eran expediciones con guías, es decir, comerciales, donde la gente contrata el servicio para ascender. Lo cual desmitifica también que pasa porque no van con guías o servicios contratados, ya que eso tampoco garantiza, porque estamos hablando de una actividad de riesgo”, resaltó. Si bien en el automovilismo se toman todos los recaudos, también es un deporte de riesgo y conlleva muchos accidentados y fallecidos.
Hay montañas altas que terminan siendo mortales para los deportistas, pero por la falta de capacidad de ellos y no por algún fenómeno de la montaña. Otro dato, es que la mayoría de los fallecidos son extranjeros, lo que tiene que ver con que hay personas que se trasladan muchos kilómetros para cumplir el desafío, estirando hasta el límite “el logro”.
“El mal de altura es el gran factor en Aconcagua. Hay pronósticos para que nadie se vea sorprendido por una tormenta y esas cuestiones, pero termina siendo el mal de altura el problema”, aseguró Bianchi y recomendó siempre estar preparado, tomar recaudos, tener información, extremar los cuidados y tener el equipo adecuado. No obstante –remarcó- “todo eso no garantiza que se pueda lograr, puede igual ocurrir algo”.







