La incorporación de la tecnología y su aporte a la agricultura cada vez es más importante. Su instrumentación les permite tanto a productores como investigadores obtener información precisa y de calidad en tiempo real. En ese sentido, desde la sede del INTA de Rama Caída se informó que desde hace un tiempo se trabaja sobre un relevamiento de imágenes para mejorar la vitivinicultura. Los informes se realizan mediante la utilización de un dron.
«Este programa se desarrolla en forma conjunta entre COVIAR y el INTA. El Centro de Desarrollo Vitícola está llevando a cabo este trabajo con los productores. Básicamente lo que se está haciendo es un relevamiento sobre las fincas de San Rafael y General Alvear. Esto se hace mediante el uso de un dron que sobrevuela las zonas y toma imágenes que se procesan para luego conocer el estado de los cultivos. Una vez que se tiene esa información, se establece una reunión con cada uno de los productores para darles algunos consejos y recomendaciones sobre cómo mejorar las condiciones que son desfavorables para esos cultivos», explicó a FM Vos 94.5, Melanie Vico, especialista de INTA en drones para la vitivinicultura.
En ese sentido, contó lo que un dron puede llegar a detectar desde el aire. «Se aplican todos índices relacionados con la vegetación, por ello se puede percibir cuando hay una disminución en el desarrollo vegetativo del cultivo. A su vez, se puede detectar si esta afectación es producto de una enfermedad, falta de fertilización, deficiencia en el riego o problemas en el suelo. Estas imágenes nos brindan la información en tiempo real», aseguró.
Asimismo, remarcó que estos informes son totalmente sin costo alguno para los productores vitivinícolas. «Los propios productores son quienes solicitan este servicio en el Centro de Desarrollo Vitícola de la calle Maza. El mismo es totalmente gratuito. Los interesados deben dejar un número de teléfono que nos permita contactarlos. Luego, nosotros nos dirigimos hasta la finca indicada, allí mantenemos una charla con el productor antes de desplegar el vuelo del dron. Hasta el momento hemos relevado alrededor de 40 fincas», precisó Vico.
«Es importante saber que esta actividad solo se desarrolla durante la época en la que el color de la uva empieza a cambiar. Esto nos permite obtener mayor información acerca de ese cultivo. Los tiempos dependen mucho de la variedad, pero por lo general estos relevamientos se inician a partir de la segunda semana de enero y culminan en la primera o segunda semana de febrero», agregó.
Finalmente, dijo que los informes se realizan de forma rápida y segura. «El vuelo del dron es bastante rápido, aunque depende de la extensión del terreno dura entre 5 y 10 minutos como máximo. Muchas veces se realiza una comparación entre un año y otro. Se establece como un historial del campo en cuestión. De ese modo, el productor sabe cómo ha ido evolucionando su cultivo. Una vez que se realiza el vuelo el informe está más o menos a los 15 días», completó.







