Mientras el Gobierno nacional confirmó que eliminará nueve fondos fiduciarios -sin aclarar cuáles- porque los considera una “caja negra de la política“, en Mendoza se han desarrollado varias de estas herramientas para financiar, principalmente, obra pública y producción.
El Ejecutivo local administra, entre otros, el fideicomiso de Portezuelo del Viento, así como también otras líneas destinadas a la cadena vitivinícola y ganadera, pero también el perilago de Potrerillos, la innovación tecnológica y hasta el empleo, bajo el paraguas de Mendoza Fiduciaria.
La Provincia no escapa a la discusión generada por el presidente Javier Milei y el ajuste que aplicará sobre estos recursos nacionales que llegan a Mendoza con distintos objetivos. Pero en lo concerniente a las operatorias a nivel provincial, la oposición presentó un pedido de informes en la Legislatura en el que exige detalles sobre la cantidad de recursos afectados, como acciones vinculadas a la administración de los mismos.
Para dar una magnitud de lo que se moviliza con estos recursos, según las publicaciones del Boletín Oficial, entre el 31 de diciembre del 2022 y el 31 de diciembre del 2023, el Gobierno otorgó más de 26.500 millones de pesos a distintos fideicomisos. Sólo Mendoza Activa tuvo para el último año de gestión de Rodolfo Suarez unos 9.500 millones de pesos aprobados por ley en la Legislatura.
Qué son los fideicomisos
Un fideicomiso es un instrumento compuesto por tres partes: el fideicomitente, que transfiere activos y otorga el capital; el fiduciario, que se encarga de gestionar y administrar los recursos que se destinaron; y el beneficiario, que incluye la finalidad para la que se creó el instrumento.
La diferencia que tiene con otro tipo de instrumentos radica en que el dinero que ingresa a un fideicomiso debe ser utilizado exclusivamente para el fin que se creó.
Estos fondos no son sólo utilizados por el sector público, sino también por privados. En Mendoza, una buena parte de estos fideicomisos creados con fondos del Estado son administrados por Mendoza Fiduciaria, una empresa privada con mayoría estatal, a cargo de Facundo Biffi.
Los fondos fiduciarios tienen como principal virtud que son más ágiles de utilizar porque tienen menos controles burócraticos. En este punto radica también la principal crítica de la oposición: menos control puede equivaler a una suerte de desvío de fondos.
Cuáles son y cuánto se destinó en el último año
Mendoza cuenta con una gran cantidad de Fondos Fiduciarios (FF), pero el más importante sin duda es el que administra el dinero que la provincia recibe por Portezuelo del Viento y que está dentro de la cartera de Gobierno e Infraestructura. Al día de la fecha, la Nación ya le transfirió a la Provincia alrededor del 95% de los 1.023 millones de dólares que se iban a destinar a la construcción de la presa en el sur provincial.
La discusión sobre qué se hará con esta cantidad de plata, en tiempos de ajuste, ya se está dando: puntualmente, qué obras financiará y en qué lugares de la provincia.
Algunos de los FF importantes en la provincia son:
- Fondo para la Transformación y el Crecimiento: es uno de los más antiguos ya que fue creado en 1994 con los fondos que la Provincia recibió tras ganarle un juicio a la Nación por diferencias en las liquidaciones hidrocarburíferas y con el objetivo de ser un organismo de crédito para las Pequeñas y Medianas Empresas (Pymes). Actualmente cuenta con 8 líneas de financiamiento, principalmente orientada al sector agropecuario.
- Fondo Fiduciario del Plan de Infraestructura Eléctrica de Alta Tensión, Zonas Aisladas y Zonas a Desarrollar (FOPIATZAD): creado por la Ley 8.986 sancionada en el 2017. Tiene como misión la expansión del servicio eléctrico en sectores estratégicos del las zonas rurales de la provincia.
- Fideicomiso Mendoza Activa: tiene como objeto acelerar la reactivación de las actividades económicas pospandemia a través de un sistema de reintegros del 40% del valor de la inversión que se realice. Cuenta con líneas de financiamiento para múltiples sectores, principalmente, la construcción de viviendas particulares, hidrocarburos, promoción turística, parques industriales, eficiencia en el riego agrícola y hasta energética. Un ejemplo reciente de lo que ha permitido financiar es la película Paisaje, rodada en Uspallata con técnicos mendocinos, que se fondeó en parte con dinero de la línea audiovisual del Mendoza Activa.
- Fideicomiso de Administración del Fondo Compensador Agrícola: es una especie de Seguro agrícola destinado a las parcelas mayores de 20 hectáreas que sufren daños por inclemencias climáticas.
- Fideicomiso de Fomento y Sostenimiento del Empleo: otro de las más recientes, creado por Rodolfo Suarez en el año 2020. Su objetivo es ser un instrumento para la sostenibilidad del empleo registrado existente y mejorar las competencias de capacitación laboral.
Se abre el debate en la Legislatura
Desde La Unión Mendocina presentaron en la Legislatura un pedido de informe sobre los recursos que se encuentran en fondos fiduciarios, señalando que desconocen información clave del uso del dinero que se destina a estos instrumentos, como así también las personas que lo administran.
“Cuando se crea un fideicomiso, la única persona que conocemos es quien la administra. Del resto no se sabe nada. Además, al no pasar por todos los controles normales que tiene el Estado, es muy difícil acceder a la información. Se han transformado evidentemente en una caja negra de la política”, aseguró Gabriel Pradines, uno de los firmantes del proyecto.
Por el contrario, desde el radicalismo aseguraron que los fideicomisos están “completamente fiscalizados” y que la información es totalmente transparente, ya que es de acceso público.
“La información es totalmente transparente y se puede acceder cuando se solicite. Además, tanto Fiscalía de Estado como el Tribunal de Cuentas llevan adelante la fiscalización como en todos los casos que hay movimientos de dinero público“, señaló el diputado de Cambia Mendoza, Jorge López.
Por otra parte, López aceptó que hay casos puntuales en los que hay cierta información que es un poco más difícil de acceder, pero que aún así los datos se encuentran disponibles para quienes los soliciten.
“Cuando el administrador del fideicomiso es una empresa con mayoría del Estado, se rige bajo la ley de sociedades comerciales. Es el caso de Empresa Mendocina de Energía (Emesa), o la Aeronáutica de Mendoza Sociedad Anónima (Aemsa)”, explicó López.
Fuente: El Sol







