La historia comenzó en el invierno de 2020 y -desde allí- no se detuvo. Se trata del proyecto de la ONG Madres Cocinando que permite dotar de estufas a familias de bajos recursos que no tienen medios para calefaccionarse.
Son muchas las familias sanrafaelinas que no cuentan con gas natural en sus viviendas o incluso que no pueden afrontar el costo de las boletas, por lo que aprovechan estas metodologías de bajo costo de construcción y rendimiento bastante alto.
La propuesta ya lleva cuatro años y se fabrican en la casa, los materiales son reciclados y otros donados por la comuna, mientras que la mano de obra es por parte de los integrantes de Madres Cocinando.
La confección se realiza con viejos tachos de aceites a los que se le colocan patas. Por su modo de confección y al ser metálicas se le colocan leños de gran tamaño, lo que hacen que el calor dure más tiempo.
Año a año tratan de entregar la mayor cantidad de estufas posibles para ayudar a quienes más lo necesitan. Además de la construcción, desde la ONG los instalan y las dejan funcionando para las familias.
Este año comenzaron en marzo con la instalación de los equipos que llegaron a diferentes puntos de la Ciudad y los distritos.







