Con el fin de prevenir y salvar vidas ante situaciones delicadas como un intento de suicidio, el Municipio de San Rafael realizó un taller el miércoles que apuntó a mejorar la salud mental.
La licenciada Marcela Gauvrón, una de las principales disertantes, subrayó la importancia de la participación comunitaria en la lucha contra esta trágica problemática. “El suicidio es una realidad que nos afecta a todos, y es en conjunto como debemos abordarla”, señaló a Diario San Rafael y FM Vos 94.5.
El taller no se limitó a ser una simple conferencia, sino que se desarrolló como un espacio participativo. “Lo llamamos taller porque no se trata de una disertación unilateral, sino de construir saberes con la comunidad”, explicó Gauvron. La interacción con los asistentes fue clave para identificar las demandas y preguntas del público, permitiendo a los organizadores adaptar el contenido para proporcionar herramientas concretas. “El objetivo es que cada persona que participe pueda convertirse en un preventor, alguien capaz de identificar señales de alerta y actuar a tiempo”.
El aumento de los suicidios en San Rafael ha sido alarmante, llevando a que el municipio se declare en alerta roja. “Lamentablemente, a partir del año pasado, la tasa de suicidios ha crecido de manera preocupante”, advirtió Gauvron. Esta situación ha impulsado la realización de estos talleres, que buscan equipar a la comunidad con el conocimiento necesario para enfrentar la problemática. “Es fundamental que la gente asista y tome conciencia de que todos podemos hacer algo para prevenir el suicidio. Aunque no todos los casos son evitables, la mayoría sí lo son”, añadió.
Uno de los aspectos que destacó es la prevalencia de mitos y la falta de información que aún persisten sobre el suicidio. “A veces, no intervenimos porque no sabemos cómo, o porque creemos en mitos que nos paralizan. Estos talleres son una oportunidad para desmitificar el suicidio y adquirir herramientas prácticas”, afirmó.
El público al que se dirige esta iniciativa es variado, aunque en esta primera etapa los esfuerzos están concentrados en la población adulta. “Nos enfocamos en los adultos porque creemos que ellos pueden jugar un papel crucial en la prevención. Docentes, padres, vecinos, todos pueden estar en una posición de detectar señales en otros, ya sean estudiantes, hijos, o amigos”, dijo Gauvrón. La elección de este grupo responde a la capacidad que tienen los adultos de influir y proteger a los más jóvenes, quienes son especialmente vulnerables en esta crisis.
La respuesta a estos talleres ha sido positiva, y los organizadores tienen planes de continuar con ellos en diferentes lugares y con diferentes públicos. “Estamos asistiendo a todas las instituciones que nos convocan, desde colegios y universidades hasta centros comunitarios y uniones vecinales. La idea es expandir esta red de prevención lo más posible”, comentó Gauvrón. Para aquellos interesados en llevar el taller a sus comunidades, se ha dispuesto un correo electrónico de contacto: prevenciondesuicidiosr@gmail.com, un canal abierto para coordinar futuras actividades.
El contexto en San Rafael es complejo, y las estadísticas reflejan un cambio preocupante en el perfil de las víctimas. “Tradicionalmente, la mayor parte de los suicidios se daban en adolescentes, pero últimamente hemos visto un incremento en las edades más avanzadas”, explicó. Este cambio ha generado interrogantes entre los profesionales y está siendo objeto de investigación. “No queremos apresurarnos a dar un diagnóstico equivocado. Estamos recopilando datos a través de estos talleres para entender mejor las causas y poder intervenir de manera más efectiva”.
Otro punto relevante fue la diferencia de género en las tasas de suicidio. “La prevalencia es mayor en hombres, y esto tiene que ver con los métodos que utilizan, que suelen ser más agresivos y, por lo tanto, más efectivos”, explicó. Esta diferencia no es solo una cuestión de elección de métodos, sino que también está relacionada con aspectos físicos y sociales que requieren una atención particular en los enfoques de prevención.
Gauvrón también aprovechó la oportunidad para desmentir uno de los mitos más dañinos sobre el suicidio: la creencia de que hablar del tema puede incitar a alguien a tomar esa decisión. “Hablar de suicidio no incrementa la tasa de suicidios. Al contrario, es necesario hablar para prevenir. Escuchar a las personas que están sufriendo es el primer paso para ayudarles”, subrayó. Además, recordó que el 10 de septiembre se conmemora el Día Mundial de la Prevención del Suicidio, una fecha en la que se realizarán actividades especiales en San Rafael. “Vamos a hacer un acto en el Aula Magna de la Uncuyo y otro en la Plaza de la Memoria. Invitamos a todos a participar y a unirse a esta causa”.
El trabajo de Gauvrón y su equipo, que incluye a la licenciada Melina Martín, estudiantes universitarios y miembros de la Dirección de Juventud, es fundamental para enfrentar esta crisis en San Rafael. La colaboración con el municipio y el Consejo Deliberante demuestra que la prevención del suicidio es una prioridad en la agenda local. “Estamos a disposición para lo que necesiten”, concluyó, dejando claro que la lucha contra el suicidio es un esfuerzo compartido.







