La circulación de vehículos con un papel pegado en la luneta o el parabrisas, en reemplazo de la tradicional chapa patente, se ha vuelto una imagen cotidiana en las calles en distintas provincias. Esta situación que genera incertidumbre entre los conductores tiene su origen en una serie de cambios y reestructuraciones que está llevando adelante el gobierno nacional en la Dirección Nacional de los Registros de la Propiedad del Automotor. Hugo Méndez, tesorero de la Cámara de Mandatarios de Mendoza, en diálogo con FM Vos 94.5 ofreció un panorama detallado de esta problemática.
«El gobierno de Milei está tratando de modificar un montón de cosas y esto que sucede es una consecuencia de ello. Me parece que han subestimado la situación, porque más allá de las versiones de corrupción, hay todo un trabajo que se hace detrás. Han desarmado un sistema que funcionaba bien para reemplazarlo por otro. Ahora hay nuevos proveedores y hubo gente que fue despedida. Así que es lógico lo que está sucediendo. Llevamos casi un retraso de seis meses en la entrega de chapas», confirmó Hugo Méndez al principio del reportaje.
«Si bien el permiso de circulación provisorio para vehículos 0 km tiene una validez de 180 días, la demora en la entrega de las chapas genera preocupación, especialmente a la hora de viajar. Ante esta situación se han realizado gestiones a nivel de cancillería para facilitar el tránsito con estos permisos provisorios, y hasta el momento no se han reportado inconvenientes significativos para cruzar a países limítrofes como Chile», señaló.
Se estima que a nivel nacional hay entre 180.000 y 200.000 vehículos sin su chapa patente definitiva. La empresa Tonnjes Sudamericana S.A. es la encargada de la producción de las nuevas placas, tras ganar la licitación correspondiente. Méndez describió este proceso como una transferencia pública al sector privado de tareas que antes realizaba el Estado. Incluso, comentó que esta transición también impacta en otros trámites, como el sellado de los vehículos.
«Nosotros en Mendoza tenemos problemas con algunos registros del automotor que no están tomando lo que es sellado, ese es otro grave problema que hoy tenemos. Habría que preguntarles a los gobernadores por qué dejaron caer los convenios que ya llevaban 40 años. Lo que pasa que un montón de tareas que recaían sobre el Estado van a pasar al sector privado», recalcó Méndez advirtiendo sobre la importancia de que los compradores de vehículos se aseguren de que todos los impuestos y sellados estén pagos, ya que la responsabilidad recaerá directamente en ellos.
En cuanto a la posibilidad de inscribir un automotor en el registro que el usuario desee, una de las medidas impulsadas por el gobierno nacional, Méndez señaló que, si bien la idea inicial es buena, su implementación aún enfrenta varios obstáculos. «Está muy complicado, porque si bien la idea arrancó con esta posibilidad de patentar un vehículo en cualquier jurisdicción, Tiene una sola pata puesta, le están faltando las patas que tienen que ver con que la gente pueda transferir en cualquier registro, y que a los registros les den competencia en las tres áreas que deben manejar: autos, motos y maquinaria», remarcó.
Por último, Méndez enfatizó que la información registral de la propiedad automotor a nivel nacional aún no está completamente cargada en el sistema digital del Registró Único Nacional del Automotor (RUNA), lo que dificulta la operatividad de esta medida. También desmintió la posibilidad de cierre total de los registros. «Los registros no se pueden cerrar. Si se cierran se perderían todo el registro de las propiedades de determinados bienes. Es un sistema que está vigente desde hace más de 60 años en la Argentina, y eso el gobierno no lo va a poder cambiar. No obstante, no descartó que puedan aplicar una reducción en el número de registros y en sus funciones a futuro, debido a la creciente participación del sector privado en los trámites», cerró.







