La jornada del miércoles por la tarde se vio marcada por fuertes ráfagas de viento que afectaron con especial intensidad a la zona sur de la provincia. En el departamento de Malargüe y el distrito sanrafaelino de El Sosneado se registraron vientos cercanos a los 100 kilómetros por hora, lo que provocó caídas de árboles, postes y otros daños materiales.
En El Sosneado, la situación se volvió especialmente delicada debido a la caída de árboles de gran porte sobre la ruta y dentro del casco urbano.
Personal de la delegación municipal y vecinos trabajaron en el retiro de ejemplares caídos para despejar caminos y evitar nuevos riesgos.

Uno de los episodios más preocupantes se vivió en la escuela secundaria 4-239 “Cerro El Sosneado”, donde varios árboles cedieron ante la fuerza del viento y cayeron dentro del predio escolar.
Según se pudo saber, algunos de estos ejemplares dañaron parte del cierre perimetral e infraestructura, generando momentos de tensión. Afortunadamente, no se registraron heridos ni accidentes mayores.

El hecho reavivó la preocupación entre padres y docentes, especialmente considerando que en el departamento de Malargüe —ubicado a pocos kilómetros— las clases se suspendieron preventivamente durante toda la jornada debido a la alerta meteorológica.
Sin embargo, en El Sosneado la actividad escolar no se interrumpió , a pesar de las condiciones similares o incluso más adversas en determinados sectores del vecino departamento.
Una vez más se vuelven a poner sobre el tapete los protocolos de suspensión de clases ante eventos climáticos extremos, considerando que muchas veces estas zonas rurales enfrentan mayores dificultades logísticas y vulnerabilidad frente a fenómenos de este tipo.








