Daniel Alejandro Coro es sanrafaelino y observador meteorológico aeroportuario. En su experiencia ya estuvo en la mítica Base Marambio y ahora llegará a la Belgrano II la más austral de la República Argentina y la tercera más austral de las bases permanentes del planeta.
Ostenta la característica de ser la base antártica más austral de todo el mundo emplazada sobre roca firme, lo que genera condiciones únicas desde el punto de vista geológico y sismológico.

Una de las características de esta base es que, como consecuencia de la latitud, tiene cuatro meses de día, cuatro de penumbra (día y noche) y cuatro meses de noche polar. El cielo nocturno presenta las usuales auroras polares.
“Estuve en la base Marambio trabajando en el Centro Meteorológico Internacional, porque ahí recopilamos datos de todas las bases, no solamente las bases argentinas. Ahora me anoté para ir a una campaña Antártica y fui seleccionado para ir a Belgrano II, algo muy fuerte, porque tengo muchas ganas y expectativas”.

Alejandro Coro nació en Guaymallén pero se radicó en San Rafael hace ya bastante tiempo. Trabaja hace 12 años en el Aeropuerto Santiago Germanó y reconoce que tener experiencia en Base Marambio lo va a ayudar bastante en esta nueva travesía.
HACIA EL CONTINENTE BLANCO
Esta oportunidad surgió de una convocatoria del Servicio Meteorológico Nacional, ente para el que trabaja el sanrafaelino. Alejandro logró superar el concurso y las pruebas físicas y ya está preparando el bolso para ir al “continente blanco”.
Primero partirán desde El Palomar a Río Gallegos (Santa Cruz) en un avión Hércules. Desde allí pueden seguir vía aérea hasta Marambio. En caso de otras bases deben trasladarse con el rompehielos Almirante Irizar.
Una de las cuestiones a tener en cuenta es que la base se encuentra en un lugar inhóspito, de territorio blanco, con ventiscas permanentes y sin fauna. Allí se pueden observar las auroras australes.

Sobre lo más emocionante de estar en la Antártida contó que “escuchar el himno, cantarlo, y estar allá. Para mí eso fue un sueño cumplido”.
Ahora se prepara para una nueva experiencia, que comenzará entre enero y febrero porque son los únicos meses en los que pueden hacer el viaje.
“A mí me gusta compartir porque creo que es la forma de inspirar a generaciones nuevas a que se interesen en conocer el Continente Blanco”, dijo.







