La primavera arrancó en Mendoza con un escenario totalmente inesperado: temperaturas bajas, heladas en algunos sectores y una violenta tormenta de granizo que castigó con fuerza al Valle de Uco. El fenómeno meteorológico, ocurrido entre la noche del sábado y la madrugada del domingo, afectó a cultivos, viviendas y dejó un saldo de entre 60 y 70 familias evacuadas.
Mario Leiva, presidente de la Sociedad Rural de Valle de Uco, detalló a Diario San Rafael y FM Vos 94.5 la magnitud de lo sucedido. “Fue horrible, una tormenta muy fuerte, con piedras y se dio en tres momentos. Arrancó a las once de la noche, a las dos horas volvió a caer, y más o menos a las dos y media otra vez cayó la piedra. Esto no se vio nunca. Todavía hay piedra acumulada alrededor de las fincas. Todo lo que no estuvo protegido está roto”.
El dirigente explicó que las zonas más castigadas fueron Altamira, El Chacón y La Consulta. “En la zona de Altamira, Chacón, todo lo que es la Consulta, el núcleo de más daño sufrió. Pero todo. El ajo, por ejemplo, se destruyó. El ajo que está en esta zona no hay más. Y muchas viñas ya tienen las gemas muy rotas. Daño a daño se va a ver mañana, pero ya sabemos que toda esa zona quedó pulverizada”.
La tormenta fue comparada por Leiva con otro evento similar que se registró en noviembre del año pasado, aunque aclaró que esta vez fue más dañina. “El año pasado también, pero fue en noviembre, no ahora. Pero fue más fuerte que la de noviembre del año pasado. Esta fue más cantidad de piedra”.
El Valle de Uco, reconocido por la producción de uva fina y vinos de alta calidad, sufrió un golpe significativo. “Estamos muy afectados porque es una zona de mucha uva fina, de buenos productos. O sea, agarró la zona de mayor calidad de producto, te digo. Acá el ajo, que no es una zona muy ajera, pero tiene buen ajo también. Pero toda esa fruta, viña, es una zona, digamos, de buena producción y calidad”.
Además de los perjuicios en los cultivos, se registraron daños en viviendas y evacuaciones. “Estamos muy preocupados. Hay muchas casas dañadas, hubo casi 60 evacuados. De 60 a 70 familias evacuadas. O sea que fue un tornado muy fuerte”, sostuvo.
La magnitud del fenómeno sorprendió a los productores, ya que se trató de una tormenta que se repitió en tres episodios, siempre sobre el mismo sector. “Fue una tormenta que se dio en tres episodios, pero en la misma zona”, dijo Leiva, quien subrayó la combinación de granizo, viento y algo de lluvia. “Sí, hay mucho viento, un poco de lluvia, pero sobre todo mucho granizo”.
Las imágenes que circularon en redes sociales mostraban fincas y caminos completamente blancos, como si hubiese nevado. El dirigente relató un caso puntual que lo impactó: “Tengo un foto de una plantación de ajo que se partía por la mitad. Se partió el surco. Una cosa increíble”.
El problema de la falta de infraestructura adecuada para proteger los cultivos volvió a estar en el centro del debate. “Falta más protección. Hay que seguir poniendo malla y hay que seguir combatiendo heladas”.
En paralelo, se registraron heladas en algunas zonas, aunque de menor impacto que el granizo. “Hubo heladas el lunes a la mañana, pero no mucho. La zona acá de Tres Esquinas, que es la que más frío hace. Menos 3 grados, menos 2 grados. Ahí en esto anduvo”, explicó. Sin embargo, aclaró: “Es el momento que empiezan a molestar las heladas. Pero el daño de las piedras fue el mayor, el mayor de todo”.
Finalmente, Leiva anticipó que la verdadera magnitud de las pérdidas recién podrá conocerse en los próximos días.
El fenómeno dejó en evidencia, una vez más, la vulnerabilidad del sector agrícola frente a los eventos climáticos extremos, que no solo arrasan con los cultivos sino que también afectan la economía familiar de cientos de productores de la región.







