El próximo sábado 8 de noviembre, la comunidad de San Rafael vivirá una nueva edición de una de sus expresiones de fe más tradicionales: la Peregrinación a la Virgen de Valle Grande.
El tradicional encuentro este año alcanza su 50ª edición y tendrá un significado especial al celebrarse en el marco del Año Jubilar, con la posibilidad de obtener indulgencia plenaria para quienes participen.
La actividad la organiza la la Pastoral Juvenil, con la colaboración de instituciones como la Policía Vial, la Policía de Seguridad y la Cruz Roja.

Como todos los años, el punto de partida será la Parroquia San Antonio de Padua, en calle Ballofet. Desde las 21 horas comenzará la concentración y la bendición de los peregrinos, mientras que la procesión partirá a las 22 rumbo al santuario en Valle Grande.
El recorrido de aproximadamente 32 kilómetros se extenderá hasta la madrugada del domingo, con llegada prevista alrededor de las 5 de la mañana. Allí, la Comisión del Santuario recibirá a los caminantes y se celebrará la Santa Misa en honor a la Virgen.
UNA TRADICIÓN QUE VUELVE A CONSOLIDARSE
La peregrinación a Valle Grande es un acontecimiento religioso y cultural profundamente arraigado en San Rafael. Convoca tanto a fieles locales como a visitantes de la región.
Tras 47 años de realización ininterrumpida, la procesión se interrumpió en 2019 y volvió a retomarse en 2022 gracias al esfuerzo de la comunidad y la Pastoral Juvenil. Hoy, vuelve a consolidarse como uno de los momentos de fe más esperados del calendario local.
ORGANIZACIÓN Y RECOMENDACIONES
Durante la caminata habrá puestos de hidratación y asistencia sanitaria, además de voluntarios en autos auxiliares para acompañar a quienes lo necesiten. Desde la organización recomendaron a los peregrinos llevar agua, abrigo, calzado cómodo, ropa adecuada, caramelos y el Rosario, para vivir la experiencia con seguridad y recogimiento espiritual.







