Ante el inminente avance del gobierno nacional en una nueva reforma laboral después de las elecciones, el especialista en Recursos Humanos Raúl Lacazzi analizó la controversia. Lacazzi propuso cambiar el término reforma por el de «modernización o actualización para evitar la defensa del statu quo y abrir el diálogo con sindicatos y políticos, señalando que la altísima informalidad es la prueba de que el sistema actual fracasó.
Lacazzi sostuvo que el término reforma laboral está trillado y se asocia a la pérdida de derechos, lo que dificulta el diálogo con los gremios. Sin embargo, argumentó que la actualización es indispensable debido a la irrupción de la tecnología y los nuevos costos asociados. «La reforma laboral ha sido tratada varias veces en nuestra historia. Yo creo que hay un problema con el término ‘reforma’, que se ha trillado tanto que al final, cuando la escuchamos, la asociamos con ‘pérdida’ de derechos», dijo el especialista a FM Vos 94.5.
Más adelante, subrayó que la principal señal de alarma es el nivel de empleo no registrado en el país. «Si observamos el grado de informalidad, con más del 40% de la gente trabajando ‘fuera del registro’, esto ya es un mensaje claro. Obviamente, hay aspectos del sistema laboral que deben revisarse», enfatizó Lacazzi.
Para el entrevistado, el alto costo laboral es el factor decisivo. En ese sentido, graficó que, si un empleado cobra $80 pesos netos, el empleador termina pagando hasta $160 pesos brutos, lo que representa un riesgo para las pequeñas y medianas empresas (pymes), que son las mayores generadoras de empleo. «Las pymes son las grandes empleadoras que realmente mueven el mercado laboral. Sin embargo, a este nivel de costos, incrementar su dotación de personal conlleva un riesgo significativo», señaló al respecto.
Propuestas: bajar costos y negociar por región
Para revertir la informalidad y la crisis del sistema previsional, el cual es sumamente frágil por la falta de aportes, Lacazzi identificó los principales puntos a modificar. «Para avanzar, es fundamental reducir los costos laborales disminuyendo el impacto de las cargas sociales y contribuciones para incentivar la contratación formal. Además, debemos abandonar los convenios colectivos nacionales y promover la negociación por región y empresa, para que reflejen la realidad de cada zona y de las Pymes», planteó con sensatez.
El especialista también mencionó la necesidad de regular las nuevas modalidades de trabajo, como el empleo remoto, para evitar conflictos judiciales que los empleadores asumen por la falta de una base regulatoria clara.
Crítica a la mezquindad sindical
En otro tramo del reportaje, Lacazzi criticó la resistencia de los sindicatos, que priorizan la defensa de su poder y su caja (recaudación). Sin embargo, advirtió que esta postura es contraproducente. «Lo paradójico es que, al no querer ceder [los sindicatos], terminan perdiendo. Las empresas, para evitar costos, ofrecen empleo de tal manera que no se registra, y, por lo tanto, no se aporta a las entidades», advirtió enfáticamente.
Raúl Lacazzi concluyó que la actitud sindical, al defender el statu quo y la rigidez, está reduciendo su propia base de aportantes. «La colaboración es la única vía para generar la inversión y el empleo formal, ambos necesarios para alcanzar la masa crítica y aumentar la recaudación; cualquier otra postura es una mirada media mezquina», cerró de forma categórica.







