Desde la Cámara de Comercio aseguran que el proyecto puede garantizar agua de mejor calidad, reducir los cortes y beneficiar tanto a San Rafael como a General Alvear. Buscan reactivar un convenio firmado en 2025 y conocer la postura real de la actual gestión provincial.
El histórico proyecto del acueducto El Tigre-Bowen ha vuelto a instalarse en la agenda pública local como una de las obras estructurales más relevantes para el sur mendocino. En un contexto marcado por reiterados cortes de suministro, problemas de presión y una calidad del agua que genera crecientes reclamos, la iniciativa cobra fuerza. El proyecto busca transportar agua desde la zona de El Tigre hasta la planta potabilizadora de Los Filtros mediante un sistema de aproximadamente 20 kilómetros de cañerías, una obra que permanece pendiente desde hace décadas pese a los beneficios técnicos y sanitarios que implicaría.

En diálogo con Diario San Rafael y FM Vos 94.5, la titular de la específica de Desarrollo Regional de la Cámara de Comercio de San Rafael, Graciela Montaña, puso en contexto la magnitud de la propuesta. “Es el proyecto del acueducto El Tigre-Bowen; data de las décadas del 70 y del 80, por lo que es una obra que lleva muchos años en espera”, señaló.
Montaña explicó que la Cámara trabaja para reactivar formalmente la iniciativa, la cual cuenta con un anteproyecto y acuerdos institucionales previos. “Presentamos el anteproyecto e hicimos un convenio durante 2025, donde están convocados el Colegio de Ingenieros y las municipalidades de San Rafael y General Alvear”, indicó. Además, remarcó que el alcance regional es un punto central: “Es un proyecto que también beneficia a los alvearenses, por eso justamente se denomina acueducto El Tigre-Bowen”.

Según detalló, la obra permitiría mejorar sustancialmente la calidad del agua y sumar una fuente alternativa en momentos críticos. “Este proyecto no solo beneficiaría con agua de mayor pureza, sino que otorgaría una fuente extra en momentos donde baja el caudal”, afirmó. En ese sentido, sostuvo que evitaría situaciones críticas actuales: “No nos pasaría esto de quedarnos sin agua, como lo que estamos viendo los sanrafaelinos en algunos barrios, o de recibir agua turbia”, remarcó.

La dirigente fue contundente sobre el servicio actual: “Recibimos agua potable, pero es de mala calidad. El acueducto garantizaría agua prácticamente directa de los hielos”, aseguró, lo que representa un salto cualitativo en términos de seguridad sanitaria.
Respecto a la falta de avances, Montaña insistió en la necesidad de actualizar los costos. “Cuando el proyecto está firme se pueden estimar los costos reales. Hay una estimación previa, pero probablemente haya quedado obsoleta por el paso del tiempo”, explicó. Entre las ventajas técnicas, destacó que no se requerirían expropiaciones, ya que la traza está prevista por la margen norte del río y se trata de una obra subterránea.
El impacto positivo también alcanzaría a los distritos del este, donde la salinidad de las perforaciones afecta la calidad del servicio que prestan las cooperativas. “Hoy los distritos del este tienen una calidad muy mala. Con el acueducto, el costo de potabilización sería incluso menor al actual”, sostuvo.
Finalmente, destacó el rol del ingeniero Daniel Sutter como impulsor histórico del proyecto, mencionando que incluso se contemplan alternativas para que la obra se autofinancie mediante el repago de minicentrales hidroeléctricas integradas al sistema.
De cara al futuro inmediato, Montaña confirmó el envío de notas formales a las autoridades. “Lo que hicimos fue enviar esta nota para darle seguimiento al convenio de 2025. Veremos cuál es la respuesta y esperamos concretar reuniones durante este trimestre para definir el interés real en concretar el proyecto”, concluyó.







