En Virreyes, partido de San Fernando (provincia de Buenos Aires), una docente de 44 años identificada como Jesica Coria falleció una semana después de sufrir quemaduras graves tras la explosión de un calefón. El siniestro, provocado por una fuga de gas en su departamento de la calle Málaga, ocurrió a pesar de que la mujer había denunciado el olor días antes sin obtener respuesta del propietario.
Qué reclama la familia de la docente que murió por la explosión de su calefón
El hecho se desencadenó el 27 de marzo y, tras el estallido, Jesica fue trasladada de urgencia al Hospital San Cayetano, para luego ser derivada a una clínica en Ciudadela donde permaneció intubada en terapia. Falleció el 3 de abril, dejando a tres hijos de 22, 18 y 7 años. Su madre, Antonia, lidera el reclamo de justicia y advierte que en el mismo edificio residen otras ocho familias en peligro, exigiendo que el responsable del inmueble rinda cuentas ante la ley por las condiciones de la instalación.
La familia denunció maniobras irregulares por parte del dueño, quien habría intentado intervenir la instalación para simular un corte de gas mientras la docente agonizaba. Ante la falta de respuestas por parte de las autoridades municipales, los allegados intensificaron los pedidos de audiencia para esclarecer las responsabilidades. Jesica es recordada como una mujer sumamente trabajadora, que se desempeñaba en la Escuela Nº 34 y el Colegio Santo Domingo Savio, además de continuar con sus estudios superiores.

Cómo sigue el caso
La causa quedó radicada en el Juzgado de Garantías N° 3 de San Isidro y se encuentra caratulada como estrago doloso seguido de muerte, una figura legal que contempla penas de entre 8 y 20 años de prisión. A pesar de la gravedad del hecho, la familia critica la lentitud de la fiscalía y la ausencia de medidas restrictivas contra el propietario. “Se fue sufriendo y no merecía morir de esta manera”, expresaron sus allegados mientras exigen un proceso judicial transparente y rápido.
Para visibilizar el pedido de justicia, se convocó a una movilización este lunes en la intersección de Avellaneda y Málaga, en el corazón de Virreyes. La comunidad educativa y los vecinos insisten en que el hecho no fue un accidente, sino una consecuencia evitable de la desidia. El objetivo de la marcha es presionar por medidas urgentes que garanticen que ninguna otra familia del complejo sufra consecuencias similares y que la muerte de Jesica Coria no quede impune.
Fuente: La 100







