En el marco del Día Mundial del Medio Ambiente (que se conmemora cada 5 de junio), volvió a instalarse el debate sobre los pasivos ambientales que persisten en Mendoza y que, pese al paso de los años, continúan sin una remediación definitiva.
La ex senadora provincial godoycruceña, Andrea Blandini, hizo un listado de los 5 casos más preocupantes de Mendoza y Sierra Pintada apareció como el primero de la lista.
El caso de la falta de remediación del complejo fabril donde permanecen residuos de uranio y un dique de colas cuya situación sigue generando preocupación en distintos sectores vinculados a la defensa ambiental.
El complejo sanrafaelino fue señalado como el “puesto 1” por la ex representante justicialista y de Partido Verde quien planteó que «Sierra Pintada sigue siendo una amenaza ambiental después décadas» y vinculó esta situación con la necesidad de mantener controles estrictos sobre las actividades extractivas que puedan afectar el ambiente.
Luego sumó otros casos considerados emblemáticos en la provincia, como la contaminación petrolera en Lulunta, el deterioro ambiental del Canal Pescara, los problemas derivados del colapso cloacal en Los Corralitos y un histórico derrame de mercurio que afectó el sistema hídrico del Gran Mendoza.
UNA ESPERA QUE DESESPERA
La situación de Sierra Pintada ocupa un lugar destacado dentro de ese listado debido a que se trata de un pasivo ambiental que arrastra más de décadas de discusión y existe una orden de la Corte Suprema de Justicia para su remediación.
El predio, ubicado a unos 35 kilómetros de la ciudad de San Rafael, formó parte del ciclo de producción de uranio y desde hace años es objeto de debates técnicos, ambientales y políticos vinculados a su recuperación definitiva.
Entre los principales inconvenientes se destacan más de 5 mil tambores metálicos con residuos radioactivos almacenados desde los 90´s, 2,4 millones de toneladas de colas de uranio, membranas impermeabilizantes vencidas y aguas contaminadas.
La reaparición del tema coincide con una nueva discusión provincial sobre el desarrollo de proyectos mineros y el alcance de los controles ambientales. En ese contexto, organizaciones y referentes ambientalistas sostienen que los antecedentes existentes refuerzan la necesidad de garantizar mecanismos efectivos de control y remediación para evitar nuevos impactos sobre el ambiente y los recursos hídricos.







