La sanrafaelina Cintia Ferrer, radicada en Estados Unidos, vivió desde las tribunas de Kansas City el debut de la Selección Argentina en el Mundial. Emocionada por haber cumplido el sueño de ver a Lionel Messi en vivo, relató cómo fue compartir una noche marcada por la presencia masiva de hinchas argentinos, la emoción del himno y una actuación que calificó como inolvidable.
La presentación de la Selección Argentina en el Mundial dejó imágenes y emociones que recorrieron el mundo. Entre los miles de hinchas que colmaron el estadio en Kansas City estuvo la sanrafaelina Cintia Ferrer, quien actualmente reside en Minnesota y tuvo la oportunidad de presenciar en vivo el estreno del equipo nacional y una nueva actuación destacada de Lionel Messi.
En diálogo con Diario San Rafael y FM Vos 94.5, Ferrer contó que asistir al encuentro significó la concreción de un anhelo personal que llevaba años esperando. «Para mí particularmente era como un sueño, yo realmente quería ver a Leo jugar antes de que se retire, y se me cumplió ese sueño», expresó.
La experiencia comenzó mucho antes del pitazo inicial. Desde su llegada al estadio pudo observar la enorme presencia de simpatizantes argentinos, que transformaron gran parte de las tribunas en un escenario celeste y blanco.
«Vos mirabas para todos lados y era todo celeste y blanco. Realmente había un par de verdecitos por ahí en la tribuna, pero sí, la mayoría éramos argentinos», relató. Además, destacó que el fervor por la Selección trascendió las fronteras nacionales y que muchos extranjeros se sumaron al aliento. «Me sorprendió también que había mucha gente, no solamente de Latinoamérica, sino de otros países, de Asia, con la camiseta argentina», comentó.

Un pedazo de Argentina en suelo norteamericano
La sanrafaelina explicó que uno de los aspectos más impactantes de la jornada fue compartir el estadio con miles de compatriotas. Radicada desde hace años en Estados Unidos, reconoció que ese contexto tuvo una carga emocional especial.
«Vivo acá en Estados Unidos y vivo extrañando Argentina. Entonces estar rodeada de tantos argentinos, todos alentando, me hizo sentir un poco más cerca de casa», sostuvo.
A esa sensación se sumó la emoción de escuchar el himno nacional antes del comienzo del partido. «Empezó a sonar y obviamente se me caían las lágrimas. El amor por Argentina es enorme, más allá del fútbol, más allá de todo», manifestó.
Sobre el desarrollo del encuentro, Ferrer aseguró que la actuación del capitán argentino superó cualquier expectativa. «La actuación de Leo fue una locura, realmente inexplicable. Me faltan palabras para poder decirte cómo se siente estar ahí», afirmó.

Logística, organización y el costo de la pasión
Respecto a la organización del evento, consideró que el ingreso al estadio presentó algunas dificultades. Según explicó, durante el primer control hubo cierto desorden y ausencia de filas claramente establecidas. «Yo pienso que podría haber estado mejor organizado», señaló, aunque aclaró que una vez superada esa instancia el acceso se volvió más fluido.
Otro de los aspectos que abordó fue el elevado costo de las entradas. Contó que junto a su esposo adquirieron los boletos a través de una plataforma de reventa debido a las dificultades para conseguirlos mediante el sistema oficial.
«Nosotros las compramos a través de una aplicación que se llama StubHub y salieron alrededor de 800 dólares cada uno», indicó. Al mismo tiempo, explicó que quienes lograron acceder al sorteo oficial de FIFA pudieron obtener ubicaciones similares por valores considerablemente menores.
Más allá del esfuerzo económico, aseguró que la experiencia justificó plenamente la inversión. La emoción de ver a Messi, cantar el himno junto a miles de argentinos y ser parte de una jornada histórica quedará entre sus recuerdos más importantes.
De San Rafael a Minnesota
Ferrer también repasó su historia personal. Explicó que llegó inicialmente a Estados Unidos a través de un programa de intercambio cultural como au pair. Allí conoció a quien luego se convertiría en su esposo. Tras regresar a Argentina durante dos años, ambos decidieron casarse y radicarse definitivamente en territorio estadounidense, donde actualmente viven en Minnesota.
Pensando en lo que resta del campeonato, reconoció que le gustaría seguir acompañando a la Selección desde las tribunas. «Si fuera por mí, los vería a todos», afirmó entre risas. Aunque reconoció que el aspecto económico es una limitación, explicó que junto a su marido analizan alternativas para conseguir nuevas entradas y no descartó asistir a otro encuentro. «No pierdo las esperanzas de poder ver algún otro partido», concluyó.







