Las economías regionales argentinas ven con preocupación e incertidumbre que, a pocas semanas de comenzar la cosecha de varios cultivos claves, no se consigue la cantidad de mano de obra necesaria para poder realizar los trabajos requeridos.
La advertencia vino desde el área de Economías Regionales de la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME), donde remarcaron que se necesita una rápida respuesta integral de las autoridades para poder destrabar este tema y brindar certidumbre a las economías regionales que están próximas a cosechar y al día de hoy no saben si podrán hacerlo.
Las economías regionales son generadoras de mano de obra intensiva y, como tal, precisan de miles de trabajadores para poder cumplir con las tareas que requiere la cosecha en cultivos tales como uva, olivos, yerba, maní, papa, tabaco, peras, manzanas y naranjas, etc.
Según datos oficiales, las economías regionales emplean, en forma directa y temporaria, alrededor de 625.000 personas en todo el país. Si bien la falta de mano de obra en el sector no es un fenómeno nuevo, este año la problemática se agravó ya que muchos trabajadores no pueden concretar tareas en otras provincias en el marco de las restricciones impuestas por el Covid-19.
Desde la CAME, exigen un certificado único para el traslado para nuestros trabajadores, entre localidades y provincias.
La falta de mano de obra en las economías regionales es una problemática de suma importancia. En la actualidad hay provincias y zonas del país con altos índices de desempleo (hasta 20%) donde la generación de trabajo genuino es prácticamente inexistente.
La falta de trabajo podría al menos aliviarse si se permitiera a los beneficiarios de planes sociales ser contratados para tareas temporarias y estacionales. En Mendoza ante este problema se capacitó algunos miles de trabajadores locales para suplir una parte de esa ausencia de mano de obra de otros lugares, especialmente de provincias del norte del país.







