La plataforma nació en 2001 como una alternativa abierta a las enciclopedias tradicionales y hoy reúne millones de artículos. Un nuevo libro reconstruye las disputas entre sus fundadores y los desafíos que enfrenta ante el avance de la inteligencia artificial.
Hace 25 años, la idea de construir una enciclopedia que cualquiera pudiera editar parecía una apuesta arriesgada. Sin embargo, Wikipedia se convirtió en uno de los mayores repositorios de conocimiento de la historia y en una referencia cotidiana para millones de personas. Su crecimiento estuvo acompañado por disputas internas, discusiones sobre la calidad de la información y nuevos desafíos tecnológicos.
En la actualidad, la versión en inglés supera los siete millones de artículos y recibe un promedio de 508 millones de visitas diarias, según los datos citados en un análisis publicado por The New York Times. A diferencia de las grandes plataformas comerciales, funciona como una organización sin fines de lucro y depende del trabajo voluntario de miles de editores.
Su modelo también la distingue de las redes sociales, donde la interacción suele ser el principal objetivo. Wikipedia mantiene una estructura centrada en la consulta de información, aunque no está libre de errores, vandalismo, campañas de desinformación y disputas sobre qué contenidos deben publicarse.
La idea que cambió la forma de consultar información
El periodista Richard Cooke reconstruye los orígenes y las tensiones de la plataforma en su libro The Last Best Place on the Internet, una obra que combina la historia del proyecto con los conflictos personales de quienes lo impulsaron.
La historia comenzó con Jimmy Wales, quien recordaba las enciclopedias impresas que su familia actualizaba mediante suplementos enviados por correo. Junto con Larry Sanger, puso en marcha Nupedia, una enciclopedia digital gratuita lanzada en marzo de 2000. El proceso editorial era tan prolongado que la publicación avanzaba con lentitud.
La alternativa fue crear una versión colaborativa, basada en el sistema wiki, que permite a los usuarios escribir y modificar contenidos de manera directa. Wikipedia comenzó a funcionar en enero de 2001. Sanger invitó a los integrantes de la lista de correo de Nupedia a aportar artículos breves, mientras Wales celebró el inicio del proyecto con un mensaje sencillo: “¡Hola, mundo!”.
Lo que parecía una iniciativa experimental terminó por desplazar, en buena medida, el modelo de las enciclopedias tradicionales. Su principal fortaleza fue permitir que personas de distintos lugares aportaran información y corrigieran errores sin depender de una estructura editorial centralizada.
La ruptura entre sus fundadores
El crecimiento de Wikipedia no evitó los conflictos entre sus creadores. Sanger dejó el proyecto en 2002, en un contexto marcado por el derrumbe de las empresas puntocom y la pérdida del respaldo económico inicial. Aunque continuó vinculado durante un tiempo, comenzó a cuestionar la forma en que se administraba la plataforma y reclamó medidas más firmes contra los troles y el vandalismo.
La disputa se profundizó cuando Wales dejó de reconocer públicamente a Sanger como cofundador y editó su propia página para quitar referencias a él. Más tarde se disculpó. Sin embargo, la discusión sobre quién tuvo la idea original de una enciclopedia colaborativa sigue formando parte de la historia de Wikipedia.
Las diferencias también reflejaron dos visiones sobre el conocimiento: una más preocupada por establecer controles y jerarquías editoriales, y otra más abierta a la participación. Con el tiempo, el sitio desarrolló reglas cada vez más complejas para resolver desacuerdos, verificar fuentes y decidir qué información merece permanecer publicada.
Entre el rigor, las discusiones y la inteligencia artificial
La organización enfrenta una tensión permanente entre quienes defienden una selección estricta de contenidos y quienes consideran que la enciclopedia debe abarcar una enorme variedad de temas. A eso se suman las discusiones interminables entre editores, los detalles excesivos en algunos artículos y las dificultades para mantener un equilibrio entre precisión y facilidad de lectura.
Cooke también analiza el impacto de la inteligencia artificial. Wikipedia utiliza herramientas automatizadas para detectar vandalismo y permite recurrir a sistemas de traducción, aunque prohíbe publicar contenido generado por inteligencia artificial sin el debido control editorial. Al mismo tiempo, sus artículos y enlaces han servido como material de entrenamiento para grandes modelos de lenguaje.
La relación es ambivalente: estas tecnologías aprovechan la información acumulada por la enciclopedia, pero sus resúmenes pueden reducir las visitas a la plataforma y plantean interrogantes sobre el futuro de la lectura y la consulta directa de fuentes.
El autor advierte sobre el riesgo de una cultura en la que las personas dejen de leer textos completos y dependan cada vez más de respuestas automáticas. En ese escenario, Wikipedia enfrenta el desafío de preservar no solo la información, sino también el trabajo humano que permite contrastarla, corregirla y organizarla.
A 25 años de su nacimiento, la enciclopedia sigue siendo un experimento colectivo que combina cooperación, desacuerdos y reglas compartidas. Su historia demuestra que la construcción abierta del conocimiento puede alcanzar una escala extraordinaria, aunque sostenerla exige una tarea constante de revisión, debate y responsabilidad.


