Con la llegada de la pandemia, los alumnos se quedaron sin sus aulas, sin compañeros, sin el docente adelante y debieron recurrir a la novedosa virtualidad. Pero de un día para el otro, eso se terminó y regresó la vieja rutina. Psicológicamente hablando, ¿qué impacto tiene esto para los más chicos?
El licenciado en Psicología Marcos Masnú explicó a través de FM Vos (94.5) que ese cambio de una normalidad a la otra y el regreso a la primera “ha sido un ida y vuelta”. “Hay toda una incertidumbre en la cabeza de los chicos, todo eso que genera ansiedad en ellos y en los padres también”, dijo, y agregó que los pequeños tenían cierta “desesperación por volver a ver a sus compañeros”, es decir, que no eran ganas de regresar a las aulas por el mero hecho de ir a la escuela, sino que lo que querían era volver a la rutina, volver a ver a sus amigos, salir de la casa. “La parte pedagógica o académica para ellos había quedado relegada, entonces ahora volver al edificio, volver a ver a sus compañeros y volver a estar en el banco escribiendo, leer en el pizarrón, es lo que más les generó ansiedad, nervios; hemos visto crisis con los chicos de ansiedad, de llanto, muchas broncas y algunos comportamientos que antes nos los veíamos, o pasaban más desapercibidos porque era uno y ahora son varios”, expresó.
Aclaró que todos esos cambios en la conducta que pueden haberse producido son reversibles, aunque “hay que estar atentos a todo lo que les está pasando a los chicos y, como docentes o papás, validar los sentimientos que ellos están pasando, no hay que pasarlos por arriba o no prestarles atención, esto de validar los sentimientos es estar atentos a cómo se sienten, si están tristes, si están enojados, si están nerviosos, y darle validez”. “Hay como una cuestión de protocolo emocional que quedó en un segundo plano y que era tan importante como el protocolo de la higiene, de los barbijos, el protocolo emocional a la vuelta de clases debería haber estado a la par del protocolo de seguridad e higiene y eso nos faltó”, aseguró.
Se ha notado especialmente en los más chicos la repercusión que tuvo cambiar de estar las 24 horas con los padres a la separación nuevamente, y eso es algo que debe tenerse en cuenta también.







