El israelí Gil Pereg, conocido como el «hombre gato», fue desalojado esta mañana de la sala de audiencias porque no paró de «maullar» desde que se dio inicio al juicio por jurados al que es sometido desde hoy por el crimen de su madre y de su tía, de la misma nacionalidad, cometidos en enero de 2019 en la ciudad de Mendoza.
«¿Señor Gil Pereg, este es su nombre?», fue la primera pregunta que le formuló la jueza técnica Laura Guajardo, a lo que el acusado respondió con un «maullido». Tras una advertencia de la magistrada para que se comporte con decoro, el hombre continuó a «maullando» de manera incesante, por lo que fue retirado de la sala.
Tras la selección del jurado popular, el debate pasó a un cuarto intermedio y ahora se lleva a cabo los alegatos de apertura de la fiscalía, la querella y la defensa técnica.
El veredicto al que arribará el jurado debe ser unánime y admitirá una sola de las propuestas: culpabilidad cuando quede probado el hecho imputado y la persona sea encontrada culpable, o no culpabilidad cuando ocurra lo contrario.
De acuerdo con la investigación, en enero de 2019, ambas víctimas habían arribado a Mendoza para visitar al ahora imputado, que residía en un predio con una casa muy precaria que estaba llena de gatos y algunos perros en estado de abandono.
Las hermanas israelíes fueron vistas con vida por última vez el 12 de ese mes en ese domicilio, situado en la calle Roca al 6000 de Guaymallén, y 14 días después la Policía Científica encontró sus cuerpos mutilados y tapados con piedras y tierra en un sector del mismo predio.
Tras ser descubierto el doble crimen, Gil Pereg quedó detenido y durante su estadía en la cárcel mostró comportamientos extraños y aseguró ser «un gato», lo que reiteró en diversas oportunidades y audiencias en las que, incluso, comenzó a maullar frente a los magistrados.
Fuente: Diario 26







