El último lunes, el superintendente general de Irrigación, Sergio Marinelli, mantuvo una reunión con integrantes de la Unión Frutihortícola Argentina (UFHA), relacionada con el uso y optimización del agua. Marinelli, en diálogo con FM Vos (94.5) y Diario San Rafael, brindó precisiones respecto a lo tratado.
“La reunión se realizó el lunes; en realidad tenemos un ida y vuelta frecuente con entidades de toda la provincia, ya que la falta de agua es notable; en octubre ya anunciamos que estamos en el orden del 55% a 60% de la media histórica y hay días en que los ríos, el Diamante, por ejemplo, han escurrido solo un 30% de la media, con lo cual el problema del agua, como lo vengo diciendo desde hace tiempo, es permanente. En la reunión pusimos en conocimiento a la gente de la UFHA acerca de las políticas que se vienen ejecutando y cuál es la forma de trabajar con los inspectores de cauce y los agricultores. Hemos propuesto realizar un convenio con los productores asociados a esta agrupación, para que se sumen a la forma de trabajar que venimos realizando, para mejorar le eficiencia en lo que hace a Irrigación, a los inspectores de cauce, y también en lo que hacen los inspectores en sus fincas. Por lo tanto, ese es el trabajo que haremos de aquí en más; en principio ellos tienen representados en San Rafael, Valle de Uco y el Este. Vamos a identificar dónde está la mayoría, para así conectarlos con nuestros inspectores de cauce y a partir de allí organizar el trabajo”.
Marinelli también se refirió a los inconvenientes que causan las personas que se bañan en los canales los días de calor. “Este es un problema masivo. Históricamente la gente se ha bañado en los canales, pero nunca como ahora, hemos tenido problemas de roturas y mala predisposición, teniendo en cuenta que el agua se utiliza para generar alimentos. Me parece que esto tiene que ver con el crecimiento urbano, que ha ido avanzando sobre zonas rurales. Cuando la gente de los distritos se baña en los canales, aunque esté prohibido, no causa ningún daño en los cauces porque saben que el agua es vital para ellos. Pero en las zonas urbanas, donde no hay ningún vínculo con la utilización del agua, no les importa o desconocen la importancia del agua, dañan las estructuras de riego, así como hacen con plazas, luminarias, etc. Un productor que pierde un turno pierde mucha productividad. Esto la gente de la ciudad lo desconoce”.






