Chau celulares. En Meta Connect 2025 Mark Zuckerberg mostró una nueva generación que, según él, marcará el inicio del reemplazo del smartphone: las gafas inteligentes Meta Ray‑Ban Display. El anuncio buscó posicionar al dispositivo como el núcleo de una experiencia cotidiana distinta, con pantalla integrada, cámara y conectividad pensada para usarlas todo el día.
Cómo son las gafas que despedirán a los celulares
Las Meta Ray‑Ban Display incorporan una pantalla monocular de alta resolución que sólo ve el usuario y funciones de realidad aumentada. Muestran notificaciones, traducción simultánea y subtítulos en pantalla. El control combina voz, gestos y un accesorio llamado Neural Band que interpreta impulsos musculares para navegar sin tocar ningún equipo.
Zuckerberg justificó la apuesta con una visión clara sobre los móviles: “Dentro de 10 años muchas personas ya no llevarán sus teléfonos consigo, usarán sus gafas para todo.” Según el ejecutivo, los celulares ya cumplieron su ciclo porque “son pequeños, te distraen y te alejan de las interacciones presenciales”, y las gafas corregirían esos problemas.
No obstante, las lentes, que podrían decirle chau a los celulares, todavía dependen en varios casos de un dispositivo base: muchas funciones requieren conectividad externa y no están del todo preparadas para hacer llamadas telefónicas de forma autónoma. Meta anunció un precio introductorio de 799 dólares en EE. UU. y una distribución inicial en tiendas selectas con ampliación prevista para 2026.
El lanzamiento forma parte de una estrategia mayor de Meta que combina gafas con pulseras neuronales y otros wearables para crear un ecosistema integrable. La empresa dice que la meta es ofrecer asistencia contextual permanente: pantallas virtuales donde se necesiten, traducción en vivo y herramientas de productividad sin interrumpir la interacción física.
Analistas valoraron el salto tecnológico, aunque alertaron sobre desafíos técnicos, de privacidad y adopción. La promesa de poder desplegar varias pantallas virtuales y recibir información en tiempo real entusiasma, pero el paso masivo depende de costos, regulaciones y de que la experiencia sea realmente discreta y cómoda para el usuario cotidiano.
Si se cumplen las previsiones de evolución, la industria podría ver en menos de una década una transición marcada que centralice la comunicación y el entretenimiento. Por ahora, las gafas inteligentes generan expectativas y preguntas; su llegada masiva estará sujeta a precio, autonomía y a la aceptación social del nuevo formato diario.
Fuente: Radio Mitre



