Por ENRIQUE MARIO BARRERA
La Reserva Natural Laguna Las Salinas está habilitada bajo los términos de la Ley 6045, que indica cómo se debe cuidar y permitir actividad educativa, cultural, paisajística, turística como lo que es, un área natural protegida.
Creada en el año 2001 y ubicada entre el espejo de agua del dique El Nihuil y la antigua estación de ferrocarril llamada Las Salinas. 3500 hectáreas de un humedal de donde se puede ver en una imagen panorámica de 360 grados, desde el lago mencionado con el cerro Nevado de fondo, las estribaciones de las sierras hacia el sur y que llegan hasta las cercanías de Llancanelo, siguiendo hacia el oeste se aprecia el perfil de los 60 kilómetros de la cordillera sanrafaelina, el imponente volcán El Sosneado con sus 5400 metros de altura y hacia el norte el cerro Diamante; todo eso se ve desde este humedal que posee flora y fauna en perfecta armonía.

En este año y después de muchas gestiones se logra tener a la reserva para ser disfrutada por la sociedad en todo su esplendor; hasta una familia vecina realizó una picada (ya terminada) que la conecta a la Ruta Nacional 144 con la tranquera correspondiente.
Y en este punto aparece la novedad de que el proyecto minero de extracción de litio Don Luis pasaría de abarcar una superficie de 10.000 hectáreas a unas 240.000 y lo que los responsables del gobierno de Mendoza indicaron que no se afectaría a la Reserva Natural hace pocos meses, hoy figura dentro del polígono de la ampliación del proyecto original.
¿Qué pasará con este humedal que se logró para beneficio de flora, fauna y la sociedad?
La pregunta muestra lógica preocupación, teniendo en cuenta que en informes consultados sobre la actividad minera que se pretende, hablan, por supuesto, de las ventajas económicas y puestos de trabajo como positivo, pero también reconocen que traerá afectación en fauna y patrimonio cultural, en todos los casos, los impactos negativos se ponderan como compatibles a irrelevantes. Es decir que posibilidad de daño a la naturaleza no la descartan.
Por ahora tenemos en riesgo 3.500 hectáreas de un hermoso humedal que se logró para que en las generaciones futuras tuviesen refugio, no solo la fauna local sino para la que llega desde el hemisferio norte año a año y enriquecen nuestra vida en todo sentido y que ahora corre peligro de ser afectada.
Esperemos que haya cordura sobre el tema y se cuide lo que tanto costó para lograrlo y más en este tiempo en el que solo faltaba abrir la tranquera para disponer del maravilloso mundo de la Reserva Natural Laguna Las Salinas, con todo lo que tiene para brindar.







