El Almuerzo de las Fuerzas Vivas en San Rafael se convirtió ayer en el escenario de una tensión política abierta, con el presidente Javier Milei confrontando la realidad productiva local con su dogma económico central y un evidente desinterés -o desconocimiento- por el contexto regional. El encuentro dejó un fuerte reclamo empresarial, la defensa del sur mendocino al régimen de Zona Fría para la tarifa del gas y un notorio desaire del presidente de la Nación al intendente local y a la entidad organizadora.
Milei utilizó su tribuna para elevar el tono ideológico, evitando responder a las demandas concretas y optando por subrayar su agenda con datos que nada tenían que ver con la ocasión. Su mensaje se basó en una premisa radical: «El Estado es el enemigo del crecimiento».
En este marco, el presidente agradeció a la población por el costo del ajuste: «Agradezco por el sacrificio». La desconexión del presidente con su audiencia fue palpable: su discurso se centró en el crecimiento del Valle de Uco y omitió toda referencia al Oasis Sur, donde se encontraba. Milei afirmó que Mendoza crece en todos los sectores y que «hemos bajado la presión fiscal» y «hemos eliminado 19 impuestos», todas ellas afirmaciones que contrastan con la realidad económica percibida.
Además, el mandatario insistió con la reforma laboral, la necesidad de reformar el sistema penal e introdujo el tema de orden público al referirse a los piquetes. Hizo una fuerte afirmación de orden moral: «El que las hace las paga». Sin embargo, no mencionó los escándalos de corrupción de su propio gobierno, mostrando una doble vara ética ante la dirigencia.
El discurso del presidente de la Cámara de Comercio, Gabriel Brega, fue -en el comienzo- el termómetro de la crisis. El empresario presentó un reclamo medido pero firme, señalando que las tasas de interés corroen todo y exigiendo «estabilidad cambiaria» y seguir trabajando en obras de infraestructura, en clara referencia a la falta de fondos para obras públicas que es distintiva de la gestión libertaria.
Brega pidió reformas estructurales (baja de aportes patronales y tope a indemnizaciones) y dirigió su reclamo al gobernador Cornejo, pidiendo «que bajen los impuestos provinciales» y denunciando que «pocos fondos de los 1023 millones de dólares de la promoción industrial han llegado al sur». El empresario sentenció: «Dejen de mirar sus encuestas y vean los balances de las pymes. No sea que la historia los juzgue por no hacer nada bueno».
Cabe destacar que el presidente Javier Milei no se encontraban en el salón mientras el presidente de la Cámara de Comercio exponía el diagnóstico más crítico de la economía regional.
El gobernador Alfredo Cornejo, a su turno, eligió reafirmar la alianza política por encima de las fricciones locales. «Señor presidente, cuente con Mendoza, vamos a seguir tirando para el mismo lado», afirmó Cornejo, declarando que Milei tiene en Mendoza un «socio político clave». Cornejo utilizó su discurso para apoyar el rigor fiscal de la Nación: «No puede darse el gusto Argentina de tener déficit nunca más». Luego, intentó absorber el reclamo empresarial al pedir a Milei una «nueva generación de reformas» como la tributaria (simplificación y eliminación de impuestos) y la laboral urgente, que «genere condiciones para mejor empleabilidad y mayor competitividad para las Pymes».
La tensión política se centralizó en el intendente local Omar Félix. El jefe comunal defendió la autonomía municipal y pidió a Milei que no saque el régimen de Zona Fría, un subsidio vital. La respuesta de Milei, más que verbal, fue un gesto: el presidente agradeció a Brega, al gobernador Cornejo y al ministro-candidato Luis Petri, pero omitió a Félix en los saludos.
Félix abrió su discurso aludiendo a la ausencia de los mandatarios con tono distendido pero firme: «Me gustaría poder hacerlo mirándolo a la cara (a Milei), pero creo que está en una sala contigua». El intendente defendió la gestión local con un dato contundente: 18 años de superávit sin tomar créditos. Luego, marcó distancia del modelo de Milei: «No hablamos de Estado chico o grande, nuestro criterio es el Estado necesario, ni más ni menos». Su principal reclamo fue la necesidad de mantener la tarifa de zona fría y recordó el avance de obras como el Gasoducto San Rafael-Monte Comán (a concluir en 2026). El Intendente también recordó el avance hacia la autonomía municipal y defendió la lucha antigranizo.
El Almuerzo de San Rafael dejó una conclusión clara: la doctrina que condena al Estado como enemigo choca de frente con una economía regional que, para crecer, reclama precisamente la acción, regulación y la inversión. De anuncios concretos, poco y nada.







