En el corazón rural de Colonia Rusa, Jaime Prats, a solo 1,5 kilómetros del límite entre San Rafael y General Alvear, un grupo de unos 15 alumnos de la Escuela Primaria República de Brasil está a punto de cumplir un sueño que los moviliza desde comienzos de año: ver el mar por primera vez.
Ninguno de ellos lo conoce. Para la mayoría, salir del distrito ya es una aventura; imaginar el océano fue, al principio, apenas un ejercicio de clase, una charla de geografía que despertó curiosidad y terminó convirtiéndose en un proyecto colectivo de esperanza y esfuerzo.

Todo comenzó hablando en el aula sobre los mares y océanos, y los chicos empezaron a preguntar si alguna vez podrían conocerlo. Ahí nació el sueño.
Desde marzo, las familias, los docentes y los propios alumnos vienen organizando rifas, ferias, ventas de empanadas, arroz con pollo y tortas fritas, todo con un único propósito: juntar los fondos necesarios para viajar.
EL ÚLTIMO EMPUJÓN
Ya han logrado reunir una parte importante, pero aún faltan alrededor de 3 millones de pesos para cubrir el total del viaje, que incluye traslado, estadía y alimentación.
El destino es el Hogar Raimondi de Necochea, un histórico edificio costero que hoy funciona como hogar y tiene un sector de turismo social. Allí, del 22 al 29 de noviembre, los chicos vivirán una experiencia que promete marcarles la vida.
Nunca tuvieron la posibilidad de viajar y las olas están en su imaginación. Por eso este proyecto significa mucho más que unas vacaciones: es un aprendizaje, una oportunidad, un sueño compartido junto a sus docentes.
La comunidad educativa avanza paso a paso, convencida de que la educación también se construye cumpliendo sueños.
Ya están a un paso y es como si sintieran el aroma del mar. Solo necesitan un pequeño empujón más para poder llegar.
Quienes deseen colaborar pueden hacerlo al alias: “escuelarepublica”, aportando para que estos chicos del sur mendocino puedan ver por primera vez el mar que tantas veces imaginaron en clases junto a los mapas.







