Padre José Ceschi
Llevo varias décadas de vida sacerdotal. Más avanzo en la vida, más agradecido estoy de la vocación que Dios me regaló.
Cuando tuve que elegir mi estampita de ordenación, di con una foto en blanco y negro. Era un puente sencillo con una inscripción abajo: Ser puente: para dejar pasar siempre, sin retener nada». Hermoso ideal de vida pasa todo sacerdote; pero también para todo ser humano. Sobre todo cuando se quiere ser amigo.
«Como puente» se titula una página del padre Zezinho, que se encuentra en su librito «¡Amistad, quizá sea eso!» Extraigo una muestra:
«Quiero ser para ti como el puente sobre el río. Del lado de acá está tu hoy. Del lado de allá está tu mañana. Entre los dos, el río de la vida, a veces sereno, a veces turbulento; a veces traicionero, a veces profundo y revuelto. Es necesario atravesarlo…
No soy Dios ni pretendo jugar a ser Dios. Sólo Él puede llevarte con seguridad al otro lado, pero yo quiero ser el puente que haga más fácil la travesía. Si crees que no es bueno pasar solo, usa mis hombros. Si yo me balanceara, no tengas temor. Dios me ha colocado en tu camino para ayudarte a cruzar el río.
No dudes en utilizarme; y cuando llegues, déjame si quieres. Si me entiendes bien, déjame donde estoy. Otros han pasado por medio de mí, como tú pasarás. Pero quiero que continúes tu marcha. Soy tu puente para muchas travesías de la vida, pero también tengo otro nombre: si quieres, puedes llamarme amigo».
Y hablando de caminar, alguien me acercó un texto anónimo que deseo compartir: «No caminarás nunca solo sino en compañía: unos te darán la mano y otros te la pedirán. Lo que al fin de cuenta es ser eslabón de vida, compartiendo, que es recibir y servir, y todo ello a sabiendas de que hay un Dios que nos mueve y está con nosotros porque Cristo va contigo y delante de todos como primogénito de la vida resucitada».
Caminar en soledad tiene también su encanto, siempre que ella sea elegida. Estar a solas de manera positiva permite abrir senderos de mejor encuentro con los demás.
¡Hasta el domingo!







