Florencia es una joven emprendedora sanrafaelina que, con mucho esfuerzo, logró montar una tienda de calzado e indumentaria en la primera cuadra de calle 3 de Febrero. Hoy, después de algunos años situados en ese local, junto a su pareja tomaron una decisión dolorosa pero necesaria: abandonar el espacio físico ante la falta de ventas y, consecuentemente, la imposibilidad de enfrentar las obligaciones.
En diálogo con Diario San Rafael, Florencia contó que Ander (nombre del emprendimiento) nació hace 5 años, inicialmente sin local y luego sí pudimos abrir nuestra tienda. Pero para ellos los problemas se agrandaron a medida que la crisis se sostuvo, y sobre todo para un rubro que ha sido de los más castigados por el estancamiento de la actividad económica.
“Yo soy docente, y debí volver a esa profesión porque no nos alcanzaba para vivir. Los impuestos se tornaron carísimos como también el alquiler, y en el último tiempo nos abocamos a trabajar para poder pagarlo, sin ningún tipo de ganancia, por lo que no encontramos otra opción que volver a los inicios de Ander, reinventarnos”, expresó la emprendedora.

Florencia enfatizó que “es una realidad triste y preocupante, la situación nos asustó, porque además se acerca el invierno, una época donde las ventas habitualmente bajan”.
La joven dio un ejemplo cabal de cómo la crisis está golpeando al sector del calzado y la indumentaria: “de febrero a marzo, las ventas con tarjetas bajaron un 100%. Yo no lo podía creer, pero así fue. Y ese dinero, proveniente de las ventas con tarjetas, era nuestro ahorro”.
En ese difícil contexto, Florencia indicó que “no quisimos recurrir a préstamos, por lo que para evitar endeudarnos decidimos regresar a nuestros orígenes y ponerle fin a la tienda física”.

A través de su cuenta de Instagram, desde Ander invitan a los sanrafaelinos a aprovechar ofertas por el cierre de la tienda, pero advierten: “nos reinventamos para seguir adelante. La situación del país nos golpea a todos y, como muchos comercios en Argentina, tuvimos que reinventarnos. Por eso, decidimos cerrar nuestro local físico y atender desde casa, haciendo de Ander un showroom”, posteó el local en sus redes.
Y añadieron: “gracias por acompañar este sueño. Cada compra, cada mensaje, cada recomendación nos trajo hasta acá. Ahora más que nunca necesitamos de ustedes para seguir creciendo, aunque sea desde otro lugar”, añadieron.
Por último, Florencia reflexionó sobre la realidad que atraviesan muchos de sus colegas: “ojalá que toda la gente que ha tenido que cerrar su local, tenga las fuerzas y la fe para seguir adelante, porque esto es preocupante y frustrante. Deseo que esta situación termine y que la gente pueda vivir dignamente”.







