En un contexto de fluctuaciones económicas y desafíos climáticos, el mercado de la hacienda y los granos se encuentra en constante evolución, generando un impacto directo en los precios que los consumidores encuentran en los mostradores. Para comprender mejor esta dinámica, se consultó a David Miazzo, economista de Coninagro, quien brindó un análisis detallado de la situación actual.
Al principio de la nota, el especialista se refirió al último informe que elaboró la entidad y señaló que el estudio mide el poder de compra de los granos y la hacienda, un indicador clave para evaluar la relación ingreso-costos en las distintas actividades agropecuarias.
«Este informe en particular mide el poder de compra de los granos de la hacienda. Es, en general, un indicador relevante a la hora de medir la relación ingreso-costos de las distintas actividades. Analiza la relación insumo-producto de los granos y de la carne contra sus principales insumos», dijo David Miazzo ante los micrófonos de la emisora radial FM Vos 94.5.
En ese mismo sentido, comentó cuáles son los factores que influyen en el precio de la hacienda. «La fortaleza de los precios de la hacienda se debe principalmente a dos factores. Uno de ellos es lo que se denomina oferta retraída. Esto se debe a los efectos de la sequía de 2022-2023, que llevó a los productores a enviar más animales a faena, y a la retención de hembras para incrementar el stock ante las mejores condiciones climáticas», comentó.
Por otro lado, está el tema de la demanda sostenida. «Si bien venimos de una pérdida de poder adquisitivo bastante significativa, el salario se va recomponiendo. De hecho, si uno mira las estadísticas puede observar que el salario ha ido ganando poder de compra en relación con la carne», agregó.
Asimismo, indicó que la transmisión del aumento del precio de la hacienda al valor final de la carne es muy rápida. «En general, la transmisión del incremento del precio de la hacienda al aumento del precio de la carne es muy rápido, se trata de un ciclo muy corto. Si sube la hacienda en pie, probablemente al otro día ya esté faenada y en distribución. No pasan ni 48 horas desde que se compró a ese animal y se transformó en carne en los mostradores. Sin embargo, el mercado es muy sensible. Si los consumidores no convalidan los nuevos precios puede producirse una caída en la demanda», aseguró Miazzo.
Por otra parte, expuso que el mercado de la hacienda y el de la carne se caracterizan por la competencia perfecta, con miles de productores, frigoríficos y carnicerías. «Esto es muy distinto a cualquier otro alimento que se puede comercializar. Acá no existen cuatro o cinco empresas que representen la producción y comercialización del producto, las cuales van determinando la evolución de los precios de determinados alimentos. El mercado de la hacienda y la carne se caracteriza por su nobleza. La rápida transmisión de precios al mostrador y la sensibilidad de la demanda son elementos claves para tener en cuenta y comprender la evolución de los precios al consumidor», sostuvo el economista.
«Es un mercado que se caracteriza por representar a lo que se conoce como competencia perfecta. Hay muchísimos productores, cerca de 300 frigoríficos, miles de carnicerías y millones de consumidores en todo el país. El frigorífico con mayor faena no llega ni a representar el 3 por ciento del total de lo que se comercializa. Con esto, lo que quiero decir es que nadie tiene poder suficiente como para fijar los precios. Es totalmente diferente a lo que sucede en las góndolas de los grandes supermercados», culminó.







